Carretera

Lunes 28 de septiembre de 2009, por Vampirock

CARRETERA

“Porque no hay nada más abstracto que un creador que divaga en la aventura con una mente esquizofrénica”

Vampirock

-¡Toma por allí!, ¡ay ya te pasaste!-

- ¡Es que me pones nerviosa!, si dejaras de gritar serias de más ayuda-

Estaba en una carretera, aun no sabía cual era el destino, lo único que era claro era el objetivo, no estaría aquí de no ser por mi maldita maña de poner a mis amigos por encima de todo, incluso de mi misma, y esto ya había llegado al límite.

-Pasamos por Benny y vemos que pasa ¿ok?-

-¿Tenemos que pasar por él?, si hubiera querido que todo el mundo se enterara de esto lo publico antes que pedirte ayuda Soni-

Era claro, Berenice no veía con buenos ojos que pasáramos por Benny, pero él era el único que podía decirnos que hacer, o por lo menos me podía sacar de esta.

-¡Llegamos, es aquí!-

-¡Después de dos horas! ¿Tu enfermo mental vive aquí?-

-¡No le digas así!-

- ¡No es para tanto!, supongo que no pensaras que subamos a José allá arriba-

- ¡Lo que queda de él dirás!, y no, mira allí viene- Benny vive en Tlatelolco, y nosotras veníamos desde la libre México - Puebla, él se acercó, su facha de tranquilidad quizás fue lo que altero más a Bere, le abrí la puerta del carro y subió en la parte de atrás.

-¿Qué vamos hacer?, yo estuve cavilando algunas ideas-

-¿Se puede saber de que hablas enfermo?- preguntó Bere

-¡Soni me lo ha contado todo por teléfono!-

-¡De verdad Sonia, no te puedo decir nada!- grito mi amiga

-¿Qué querías que hiciera?

-¡No sé!-

Estuvimos más o menos tres horas allí, estacionados, sin decir nada y esperando que Berenice reaccionara y levantara la cabeza del volante, Benny me miraba por el retrovisor.

-¿Me pueden explicar que es lo que vamos hacer?, en cualquier momento José va comenzar a apestar con tanto calor.

-¡Pensé que Sonia ya te había dicho todo!-

-¡Por favor Bere que no es para tanto!- intervine en favor de mi alma

-¡Benny, nos va cargar la chingada!- dijo mi amiga, que por primera vez parecía referirse a mi novio en tono de paz, pese a sus altisonancias.

-¡No zopenca, no hables por todos, tú empezaste tú te amuelas!- contestó él.

Mi amiga comenzó a narrar una serie de hechos que ni a mi me había contado hasta ese momento, cuando me telefoneó en la madrugada todo fue demasiado rápido.

-La semana pasada José y yo íbamos ir a Cuernavaca con unos amigos, y total yo le dije que no iría porque no podía dejar a mis sobrinos solos en casa, mis papás no estarían y él no replicó nada; era la primera vez que no se quejaba, después resultó que siempre si podía ir, y me lancé sin avisarle, total ya sabía por donde, y cuando llegué el muy miserable estaba muy ocupado y me quede allí como su idiota viendo lo que hacia el muy ridículo, ¡ya ni me pase!, me basto nada más ver sus exhibiciones y no, ¡a mi no me va ver la cara!, total que en la semana le pregunte por la dichosa fiesta esa y no, pues no rajo nada de lo que hizo el descarado, pero dije ¡va, aguanta Berenice!, y el martes le mande una caja con la colección de discos de los Cadillacs y un mensaje que decía: “ yo te dije si me engañas te sacó el corazón” – mi amiga hizo una pausa y nos miró a mi novio y a mi.

-¿Y que más zonza?- le pregunté

-¡Yo no podía pasar la vergüenza de mi vida!, tenía que aguantar todo lo que él hiciera, porque no quería que mi familia supiera que mi vida resultó igual de miserable que la de mis hermanas, José y yo éramos la pareja modelo, no podía eliminar esa imagen, yo no…, pero me deje llevar por la ira…-

-¿Qué le hiciste?- preguntó Benny

-¡Lo mató!- conteste

-¡Si amor, eso ya lo sé!, pero exactamente ¿cómo?-

- ¡Sobre dosis!- respondió Bere con rapidez

-¿Y ahora que?- preguntó mi novio con cara de querer desaparecer a mi amiga

-¡Pues no sé!, Sonia dijo que tu sabrías que hacer-

-¡Acerca el carro al edificio!- ordenó mi chico

-¿Para que?- preguntó mi espantada amiga

-¡Porque allí hay una delegación y voy a pedir que te encierren por loca!- contestó Benny

-¿Estas loco?, lo que me faltaba, pero ustedes también se van conmigo-

-¡Más loca estas tú!, eres amiga de mi hermosa y te ayudaremos-

-¿Tú ya tienes experiencia en esto?-

-¡Que va! jamás he matado a alguien, pero veo muchas películas, de algo debe servir-

-¡Amor, una patrulla!- dije en el momento en que doblamos la esquina.

-Tú síguele Bere, y para el carro allí enfrente, tú nena me ayudas a bajar a este borracho-

Exactamente eso fue lo que hicimos, en cara de los patrulleros bajamos el cadáver de José como si se tratara de un ebrio, nadie preguntó nada, llegamos al ultimo piso de aquél edificio, Benny se empeño en preparar una comida, ya era tarde y sentó a José en la mesa fingió servirle una ración, Bere no paraba de llorar y yo estaba maravillada, jamás había comido con un cadáver enfrente.

-¿Les han dicho que son un par de psicópatas?- dijo mi amiga mientras observaba con horror nuestros actos

-¡Créeme Berenice que si no fuéramos como somos nada de lo que haríamos estaría tan bien!- contestó Benny Después de eso, mi novio se llevó el cadáver a su recamará, dijo que había que darle una arregladita, tardo como media hora y después volvió con lo que quedaba del ex novio de mi amiga.

-Parece que esta vivo ¿verdad?- exclamó orgulloso Benny

-¡Estas enfermo!-

-¡Bere!, neta que no estás en condiciones de quejarte, ya bastante estamos haciendo con ayudarte- contesté, mientra ella se acercaba a su antiguo novio e intentaba tocarle la cara

-Y ¿a hora que?- dijo la espantada chica que comenzaba a relajarse, todo iba más leve.

Benny tenía una invitación a una fiesta del amigo de un amigo de un amigo, era de esos lugares clásicos donde hay de todo, el muerto entró como si ya trajera copas encima y nadie sospechaba nada. Berenice empezó a tomar todo el alcohol que le fue posible, después mezclo un poco de esto y de aquello, era adicta a la cocaína y justo en ese lugar podía tenerla gratis, sólo por hoy.

Pasé a su lado y la escuche platicar con el cadáver que actuaba muy bien de ebrio, no había duda, el mejor papel de José lo realizó después de muerto, después de todo nunca fue un buen actor, un par de veces lo contrataron para musicales, pero sólo eso.

Las palabras que mi amiga le repetía a su mortuorio galán, eran las mismas de la nota que acompaño la colección de discos que le enviara hace unos días, “yo te dije si me engañas te sacó el corazón”. Benny no es muy afecto a esos sitios y salimos de allí, olvide por un momento todo.

El teléfono sonó la mañana siguiente, era la madre de Berenice, la señora me hablaba muy bien

-¡Hola Soni!, me gustaría que vinieras a la casa-

-¿Le paso algo a Bere?- ya había olvidado todo, y no sé porque, me arregle rápido y le pedí a mi mamá y a Benny que me acompañaran, llegamos a lo que era la casa de mi amiga, estaba allí también la familia de José, Benny preguntó por él, y fue cuando la hermana mayor de Bere nos explicó que al parecer mi amiga y su novio habían estado en una fiesta, y no saben que ocurrió, pero los dos cuerpos fueron encontrados en la acera, al parecer alguien los aventó, cayeron desde un quinto piso. Mi amiga quedo irreconocible, José quedo intacto, sólo le faltaba una cosa, al parecer alguien le sacó el corazón, órgano que fue encontrado dentro del departamento aquel donde fue la fiesta, esto la familia de José lo consideró como acción de algún drogado que los atacó mientras ellos convivían sanamente, por respeto las dos familias omitieron la autopsia.

Mi amiga y su infiel príncipe azul, fueron enterrados juntos, la lapida dice algo así como un “se amaron hasta la muerte y aun más, la pareja perfecta”.

-¿Y bien que te parece, es un muy buen guión?-

-¡Me gusta Soni, pero tú me gustas más!-

-¡Por favor Benny!, hablo enserio-

-¡Yo también!, es un buen guión, me gusta ¡enserio!, un poco freak como todo lo que tú haces nena, pero es muy interesante ese juego con… ¡toma por allí!, ¡ay ya te pásate!-

-¡Es que me pones nerviosa!, si dejaras de gritar serias de más ayuda- Estaba en una carretera completamente atascada de autos, no había salida, era un tráfico fatal aun no sabia cual era el destino, lo único que era claro era el objetivo, en ese momento sonó el teléfono móvil, rápido mi novio bajó el volumen del radio donde sonaba la rola dominicana de La mala Rodríguez.

-¿Quién era?- preguntó Benny

-¡Era Bere!-

-¿Y que paso?-

-¿Cuánto nos hacemos de aquí a Puebla por la libre?-.

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