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LA POÉTICA DE BOAL ¿HACIA DÓNDE VAMOS?

Lunes 19 de octubre de 2009

¿Qué nos deja Boal como legado Teatral tras su fallecimiento? ¿Qué poética transformadora y espectacular heredamos en nuestro Teatro Latinoamericano? ¿Qué luchas y resistencias tomaremos del maestro y su teatro ante políticas excluyentes? ¿Qué lenguaje teatral o que discurso nos enseña con un Teatro que es capaz de convertir a un pueblo? Preguntas que tienen su respuesta, pero que seguro el Teatro Latinoamericano sabrá continuar más que con un modelo, que con una práctica, con un ritual importantísimo para un teatro combativo y transformador, esta es la metodología de un teatro verdaderamente revolucionario.

Este teatro de consciencia y de alto contenido social, que pone a las masas más oprimidas al frente, para transgredir desde una ética en lo teatral, hace que se elaboren juicios sobre determinados actos en la sociedad. Boal crea algo más que un sistema, revoluciona al teatro Latinoamericano y es también el que le escribe al hombre de su tiempo, por lo tanto, habrá un oprimido universal al que Boal retrata en un teatro de ideas, es ese teatro que nace bajo las llaves de una dictadura feroz, trabajando en plena censura por aquellos años en el vecino país de Brasil. Este teatro que viaja por diferentes ámbitos, la Escuela, los Hospitales, las Favelas, es un teatro que le da voz al silenciado excluido que ha sido victima de las diferentes erratas en las políticas socio-económicas impuestas a la sociedad.

Este teatro del oprimido, nace según cuenta el mismo Boal, de las llagas de una dictadura en donde se quemaban escenarios y se mataba gente, allí, de ese fuego, de esa claustrofobia social, nace un teatro capaz de transformar a todo un pueblo, casi como en Argentina, en un parto difícil, entre la dictadura y la democracia, el código Boal aparece en los escenarios más relevantes. Su intención de llegar a la gente con el teatro lo consiguió, y fue más allá, ese teatro no tuvo ni razas, ni condición, ni mucho menos fronteras, no creo una ruptura en mí opinión, si no que mejoro el teatro Latinoamericano en tal caso, le aporto nuevas búsquedas, nuevos horizontes a donde apuntar la problemática de los hombres del continente más joven.

Ese teatro invisible, empezaba a adentrarse en la realidad, quizá en un mundo despiadado lo hacían ver aún peor a través de esas improvisaciones públicas en donde la gente no sabía que lo que ocurría, era una ficción y tomaban por sorpresa a todos, es el caso que cuenta el mismo Boal, en donde un actor fue a un comedor y dijo no tener dinero para pagar luego de haber cenado, entonces se armo una revuelta entre los mozos, el dueño y los comensales, toda esa situación teatral, permitía que esa ficción entre en esa realidad que no era un escenario precisamente, y los espectadores eran muchas veces también los propios actores. Boal y su poética teatral, se deja ver con un tercer ojo, en donde los espectadores participan de lo que el daba a llamar Foro, pero no como un espacio de discursos políticos teatrales de lo que se debe o no se debe hacer, si no debatiendo, discutiendo sobre una propuesta concreta en escena. Boal seria el que introdujo la participación del espectador en los debates posteriores a los montajes, como también lo hacia en Cuba por esos años, el famoso grupo ¨La Escambray¨ otro de los grandes grupos que modificaban al teatro Latinoamericano, sin olvidar a Buenaventura quien falleció el año pasado y dejo otra poética como herencia para las Artes Escénicas de nuestro Continente y el mundo.

El teatro de Boal, no es un teatro de mercado, si no un teatro que por el contrario, critica el desbordante consumismo, de tal forma que el dice que el mercado manipula a los individuos en una globalización totalizadora, en ese sentido, su grupo era lo contrario a esa máquina de podrir deseos que era el consumismo en potencia. Su teatro es ideológico y social como decía en párrafos anteriores, este teatro le enseña al oprimido la toma de consciencia, aunque no es una consciencia pasiva, al contrario, se elabora esta consciencia actuando, en donde el oprimido representa sus deseos en el ¨Teatro Foro¨.

Este teatro apunta a ciertas utopías, el ¨reformismo¨ por ejemplo el hombre que comía y no pagaba en el comedor, los obreros que eran explotados en una fábrica, optaron por un sindicato con mejor respuesta, el hombre que no pago su cena, deseaba ser como el dueño. Para Boal, el teatro del oprimido deseaba ser revolucionario, pero sus participantes no lo eran. Algunos afirman equivocadamente que el teatro de Boal no consiguió sus objetivos a nivel social, ahora yo pregunto ¿Quién lo ha conseguido en una sociedad esquiva? Esa es la respuesta, nadie, ahora bien, pero se ha logrado conformar cambios profundos, se ha logrado discutir y reflexionar, que no es poco, eso es el logro del teatro de Boal, por ello, este es un gran legado que el Teatro Latinoamericano sin lugar a duda deberá hacerse cargo y continuarlo para el bien de sus sociedades en continua crisis.

Fernando Zabala

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