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Una mirada al teatro cordobés de los 70

Martes 10 de noviembre de 2009, por Coro de Babel

Los intelectuales de la época, signada por el Cordobazo, intentaron crear y participar de una cultura que buscaba explorar “La riqueza y la Profundidad de los Deseos y Sueños Humanos” sin fijar corrientes “peronizadas” o partidarias como se ha hecho equivocadamente casi siempre en este país, más allá de los límites que el sistema político, tradicional y autoritario, les imponía. Los proyectos dinámicos que portaban estos sectores progresistas, entraron en conflicto con los valores conservadores del régimen de Onganía. La crisis de dominación social, que el Cordobazo dejó al descubierto, no hizo si no acentuar la perdida de que credibilidad de los viejos sistemas de creencias y de los modos discursivos que apelaba, para su legitimación, autoridades externas del propio discurso.

Fue en este campo, de fuertes mutaciones políticas e ideológicas. De choques entre nuevos y viejos sistemas de creencias y búsquedas de nuevas adhesiones simbólicas, donde la utopía del 69 desplegó su sueño. De los quiebres provocados por la crisis, surgieron condiciones que facilitaron la aparición de nuevos espacios, desde los cuales, intelectuales y artistas, ejercían su derecho a la crítica social y política sin envolverse en banderías políticas, y sin deberle nada al Peronismo ausente claro, al contrario, experimentando nuevos modos de vincular el pensamiento con la acción por los verdaderos protagonistas que gracias a la coherencia no politizaron el Teatro con tributos a héroes falsos.

El ´73 fue un año clave, la democracia recuperó su lugar en la Argentina. Para los teatristas cordobeses fue un año intenso. También en el campo cultural, la democratización había ganado terreno. Se llevó a cabo la Segunda Muestra Provincial de Teatro en Río Ceballos; se propuso la creación del Teatro Popular de la Comuna, para las urgencias culturales de los barrios. Este tipo de Teatro permitía un vínculo más estable con el público, casi se diría que el Teatro Comunitario nace en Córdoba en los ´70, el espectador participaba mucho más del hecho teatral, articulado como una suerte de ceremonia comunitaria. Uno de los Centros más reconocidos fue el de Villa Libertador, el nacimiento de este centro mereció una nota entusiasta de La Voz del Interior. Desde allí se lanzo el primer Festival Nacional de Teatro Popular. El impulsor de estas iniciativas era el grupo independiente “Teatro Estudio”, creado en 1971 bajo la dirección de J. Mag Mar, quien sostenía que La forma de consciencia, pasaba por el problema de las clases no teorizado si no asumido.

En este año el LTL (libre teatro libre) presentó en Buenos Aires contratando (la revista Panorama lo incluye en los seis mejores espectáculos de esta temporada) que instrumentaba procedimientos Brechtianos. “La Chispa” estrenó Huelga en el Salar utilizando también los procedimientos del distanciamiento. “El Teuc” (Teatro Estable de la Universidad de Córdoba) puso en escena El que dijo si, el que dijo no, y el teatro Goethe a fines de ese año comenzó a ensayar Los Fusiles. Queda claro entonces cual era el punto de convergencia, una teatralidad cuya práctica permitía como planteaba Brecht al Teatro político. El teatro político se volvía necesario, como herramienta y escudo de lucha, en una Córdoba amenazada por el régimen militar, de esta forma, el espíritu de Brecht a parecía en cada creación donde siempre se necesitaran reivindicar los derechos a la libertad y a la no violencia. El Proceso de Lucullushecha por Hartmut Forsche que puso en escena dicha obra teatral de Brecht, hecho en la ciudad de Córdoba, logró influir sin lugar a dudas en estimular la difusión del modelo Brechtiano.

A su regreso de un viaje de Alemania Chete Cavagliatto declara, entre otras cosas, Brecht es un Museo, aunque a comienzos de 1974 el grupo teatral TG, pone en escena Los fusiles de la madre Carrar dirigido por Cavagliatto. La puesta no respondió precisamente a un clima de museo, si no a la urgencia del “Combate Social” del que había que deducir los procedimientos estéticos. La urgencia a la hora de remontar la práctica teatral en su medio, incidió más en la elección estética del grupo que las experiencias de Cavagliatto con las nuevas tendencias Europeas.

El didactismo de Brecht, respondía a la necesidad de clarificar, de incitar, desde el frente Teatral, una búsqueda de consciencia y libertad. Con frecuencia, durante el desarrollo de las funciones de Los Fusiles..., desde adentro del teatro era posible escuchar disparos de armas, los enfrentamientos tenían lugar en el escenario real, y crispado de la ciudad, donde la violencia alcanzó un protagonismo sin precedentes. Por cierto, Los Fusiles… buscaban la participación del espectador, es más, la incitaba. La intención de integrar al público en esa búsqueda de consciencia se dio a través de la identificación efectiva, con la que el Teatro Político de esos años de Córdoba, era algo más que un Teatro de ideologías partidarias, un Teatro verdaderamente de la Resistencia y la Revolución.

Fernando Zabala

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