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CÓMO ACTUAR CON LIBERTAD

Jueves 26 de noviembre de 2009, por Coro de Babel

Es bueno saber la libertad de un dramaturgo cuando se propone trabajar sobre ciertas bases dramatúrgicas, pero que en realidad no hace pie en ningún texto preciso, estoy hablando de Eduardo Tato Pavlovsky, digamos diferentes temas en los que el actor y dramaturgo improvisa, casi como un punto de partida, así parece que lo hizo en su penúltimo trabajo junto a su hijo Martín Pavlovsky, en la obra teatral Variaciones Meyerhold que es una creación de diferentes textos y no de uno solo.

Un texto que se podría denominar de una prudencia absoluta y de un gran dinamismo en la dramaturgia de actor, en la cual no solo se improvisa, si no que más bien se compone, se construye. He podido ver esta obra teatral en video, lo cual no es lo mismo que verla en el teatro, son otras las sensaciones que se viven desde ya, pero igualmente impacta visualizar la situación dramatúrgica en la que Pavlovsky no deja nada librado al azar. Es una obra histórica y política se podría decir, que recorre biográficamente la vida de un hombre comprometido con su tiempo, podría ser auto-referencial, digamos que Pavlovsky se puede haber identificado mucho con Meyerhold para llevarlo al escenario, a ese mundo vivo de donde proviene lo divino y el misterio más revelador del hombre. Meyerhold un hombre caótico, pero ante todo un hombre, un ser humano que Pavlovsky lo recrea a su forma, a su fiel estilo de actor sugestivo.

Es difícil representar lo que no se conoce, pues bien, en todo momento, pareciera que Pavlovsky conoce profundamente a quien está encarnado, se ve esa sombra de lo que pudo haber sido Meyerhold. También se ve el trabajo de investigación, ese proceso que descubre diferentes hechos que en la escena y fuera de esta podemos saber que ocurrieron, o al menos percibir.

Se ve esa fuerza de actuar con libertad, con cierto orden, con una presencia en la que el actor es tan referente como el personaje que representa, se mezclan, se funden, uno le da cierto vigor al otro. Habrá quizá habido un trabajo de mesa, de análisis evaluando ciertos aspectos generales y particulares en esas variaciones, se puede decir que la mudez en algunas escenas, recrean un teatro político de la época de Meyerhold, allí están los riesgos de ilustrar el mito y dejar de lado al ser humano que piensa, sufre, ríe, caga, fuma, como diría Chéjov. Pero aquí hay de los dos, se puede ver el mito, este personaje histórico y referencial en la historia mundial de nuestro teatro, pero también se puede ver al hombre, un trabajo que se logra con una buena dirección también.

Que trabajo complejo saber como podría pensar Meyerhold, como podía moverse, hablar. Así lo imaginó Pavlovsky y tuvimos una posible versión de Meyerhold, aunque todavía nos cueste descifrar un pensamiento tan remoto. Hay que ver a un Pavlovsky capaz de exponer a un personaje tan polémico, se diría que la edad y la experiencia le permitan no solo valentía si no todo el derecho de hacerlo. Son realmente variaciones las que se dan, es una obra que muta y que va variando a un ritmo que propone el actor desde la escena, se podría des- estructurar la obra y volverla luego a estructurar, es una dramaturgia que se desglosa y luego vuelve a unirse, es realmente un trabajo arriesgado.

En mí opinión es una clase de cómo actuar con libertad, y que se entienda por libertad, la forma en como Pavlovsky puede abrir un personaje y darle vuelta el cuero como si fuera un muerto examinado en la lección de anatomía.

Fernando Zabala

Ver en línea : http://fernandozabala.blog.com.es/

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