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KIQUE SÁNCHEZ VERA

Miércoles 12 de mayo de 2010, por Coro de Babel

El primero de febrero fallecía el titiritero Kique Sánchez Vera. Su primera agrupación de títeres la llamó La Ventana. En 1958 integra el elenco del Petit Teathre de Paris, dirigido por Alberto Farina, durante 1959 crea el teatro de títeres El Barco de Papel y obtiene el premio el Elefante de Plata como mejor director de Teatro infanto juvenil.

Se radica en Centenario, provincia de Neuquén, en 1968 donde crea el grupo Las Marionetas de Centenario. Integró una dupla de vanguardia en poesía y música para el cancionero catamarqueño, con el periodista y músico René Vargas Vera, con quien compuso: Río el Tala, Zamba para mi Poncho, Nicolás Bazán, Zorzalero, Hombre solo, Zamba Ilusionada, Zamba para mi silbo, Canción de la tejedora, Palito de tola y Vidala de la soledad, estas dos últimas grabadas por Mercedes Sosa.

Kique Sánchez Vera era un titiritero de provincia que recorría varios pueblos llevando sus marionetas andariegas, siempre presentándose en escuelas o plazas de pequeñas comunidades, un barco de papel inmenso, el teatro, y la eternidad. No hay titiritero que no se halla enamorado de los títeres de Javier Villafañe, así le ocurrió también a Kique Sánchez Vera. Siempre honro a la cultura de Catamarca y por ello reflejo mucho de ese folclore de su provincia en muchas de sus piezas, en las que se cantó más de una zamba.

El taller de un titiritero es sagrado, en este caso, Kique tenía un taller ambulante que lo acompañaba en sus diferentes giras. Se puede decir que este gran titiritero ha sido un ícono muy respetado en toda América Latina. Sánchez Vera también sumó al mundo artístico a sus Marionetas de Centenario, compañía por la que pasaron varios artistas de la región y que encontraron allí un gran maestro en el arte de mover la magia. Años después creó el grupo Cachiduende, teatro de formas y temas libres sin ambientaciones, apto para trabajos en calles, parques y plazas. Verdadero desafío de trabajar al aire libre, logrando intervenir verdaderamente el paisaje quieto de un pueblo o el gris urbano de una calle.

Como dramaturgo escribió varias obras teatrales que fueron representadas en Argentina, España, Italia entre otros países. Algunas de sus obras son La media flor, Estampas de Don Quijote, Autocensura, Por una flor, El buen diablo, Los valientes también mueren y El buen curador, entre otras. Incansable creador, Kique también encaminó su talento a la creación de historietas, canciones y caricaturas.

Ricardo Fonseca, autor de una canción en su homenaje Marionetista de veras, reflejó mejor que nadie la vida de este gran artista de la magia: Mucho después de vivir el Kique quiere morir con un muñeco jugando. Pero antes quiere llenar ese hueco que es el mar y asirlo de vez en cuando.

Fernando Zabala

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