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Lunes 20 de febrero de 2012, por Galore-Dark

Cartas al amor…

Las cartas del destino jugarás, es una ruleta la vida, la cual has jugado y en ese juego en tu suerte se detuvo, en uno de esos giros me encontraste y la primer sonrisa me diste, hasta que através del tiempo pronto nos dimos cuenta, que íbamos unificando nuestras vidas, haciéndola una, en una se unificó, cuando creas la mas furtiva decisión, has obtenido mi corazón.

Igual que un explorador entraste a mi vida, cuando otros me habían destruido, y poco a poco te fui queriendo con cada día que descubrías algo nuevo de mí. Demostraste ser de confianza y mis tierras te aceptaron, entre ellas caminaste y te fuiste perdiendo, has perdido el camino andado. Para así ir a tu paso sembrando nuevos frutos, los que en un momento arrancaron y quitaron. Tú has cuidado de los jardines. La lluvia al caer germinó tu siembra.

Mientras tú en otro apartado intentabas prender un poco de fuego para calentarte. Las llamas, fueron dando chispas. Te recostaste en el pasto y viste el cielo infinito, observaste que las estrellas brillaban, que las nubes pareciera tuvieran forma definida, que la noche se hacía fina y cálida, como los primeros rayos de sol al amanecer, cerraste los ojos y figuras en tu pensamiento tenías, te dormiste y caíste en un sueño profundo; un sueño donde tú y yo juntos estábamos. Sentiste un poco de calor, que te abrazaba, el aire fresco, y tu cuerpo empapado, abriste los ojos, miraste el cielo y éste estaba despejado para ti, ninguna nube divisabas, el sol imponente te aclimataba y con sus primeros rayos pudiste ver los frutos, las flores y vegetación que te rodeaba para que con todo ello vieras lo mucho que te quiero, lo que tú en un principio sembraste.

Tomaste el primer fruto entre tus manos, al morderle mi risa escuchaste, caminaste un poco más para cortar una flor y la oliste, su perfume en mi llenó, observaste cada parte de la extensa vegetación, tocaste las hojas y mis ojos despertaron, seguiste con el tallo el cual suave recorriste y mi cuerpo definiste. Saboreaste el fruto u los rasgos de mi cara quedaron completos. Escalaste una montaña y gritaste un nombre y con ese mis formas se dirigieron a tu alrededor, te piden tu nombre, el nombre del único hombre que ha podido hacer florecer mis tierras. Al decirlo, toda atención con aroma de madera te suplicaron lo dijeras para que tú me pidieras que al fin apareciera. Te diste vuelta y fijaste tu mirada en la mía, y lo primero que viste como respuesta fue mi sonrisa, la cual dio una risa sumisa y tímida. Tus brazos me acogieron y besaste.

A, partir de ahí, solo tú eres el ser que a estas tierras perteneces, vivo eternamente en ti, así que te pido guarda, cuida y protege, este tierno corazón que te quiere; planta y riega las semillas de los frutos, los frutos que tú, solo has de probar y sembrar de nuevo, cuida mi corazón, este ya lo tienes, y lo tuviste desde el primer día que te conocí, la mina de estas tierras, el tesoro y mi más puro sentimiento que ningún otro ah de tener.

Esas chispas que han hecho posible el amor, nuestro amor, el único amor, puro, sin arrebato, consiente y loco… por no poder soportar separarse de su alma gemela, que al estar juntas se hacen una, una exquisita unión entre lo que el tiempo, el deseo y las formas se hacen posibles y tiernas.

Te Amo… y sabes que el tiempo no me importa, la distancia no me mata, al contrario, hace que mi sentimiento crezca día con día.


Acrósticos de Febrero:

Escribir para ti

Solo para ti, es decir

Todo en millares de palabras

Olvidarte no puedo

Ya que tú posees mi corazón

Es por eso que mi corazón late

Nunca se detiene

Te ama, te extraña

Imagina y construye

Y ahora te has clavado en éste

Todo mi pasado queda atrás eres el

Único presente

En mi pensamiento constante estás

Nunca te podré olvidar

Mi más preciado tesoro

Inundas el alma de calidez siempre


Es un tiempo dichoso,

Sabes bien que te quiero.

Tú eres el único que es

Emperador de mi corazón.

Bien sabes cuantas noches en vela estuvimos,

Astuto fue el día en que Cupido me hizo fijarme en ti

Nunca nos separarán, porque tú eres mi fiel complemento.



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