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Las narrativas de conciencia inspirada, el Chinasio y el estudio contrastivo: experiencias de la enseñanza de la lengua china a los hispanohablantes.

Domingo 11 de mayo de 2014, por Alfonso Esparza C.

Una de las experiencias memorables emanadas del Congreso Internacional sobre la enseñanza del chino el pasado mes de marzo en el Colegio de México, fue compartir los conocimientos y desarrollos más actualizados y desafíos en la enseñanza del chino mandarín en México, y en general para los latinoamericanos, un proceso de suyo relativamente nuevo, si se compara con la sistematización de que gozan desde hace años la enseñanza de japonés.

En este foro se reunió la comunidad académica de chinos y mexicanos que ha desarrollado durante los últimos años una labor incansable que empieza a dar sus frutos con experiencias de retroalimentación que ponen en evidencia los grandes retos en este ámbito, y la importancia del intercambio cultural que responda a la política de acercamiento entre México y China, en el que se perfila como el mejor momento histórico de los tiempos modernos y que además de las oportunidades económicas, se plantea como una grandiosa ocasión de mirar hacia una de las civilizaciones más antiguas del planeta con grandes aportaciones a la humanidad y que actualmente podría considerarse como una alternativa existencial, para una vida saludable y más cercana a la naturaleza, sin dejar de lado las posibilidades de bienestar material.

Una de las claves destacadas a lo largo de este Congreso se refiere a la necesidad de un trabajo transdisciplinario, en el cual se propongan modelos de trabajo en todos los ámbitos, desde la lingüística comparada, las TIC, sociología, antropología cultural, EN experiencias de conocimiento que convergen para mejorar e innovar los procesos de enseñanza aprendizaje de una lengua radicalmente distinta al español.

Es encomiable la iniciativa en el CELE de la UNAM, donde se interactúa de manera orgánica con el Instituto Confucio, y destaca el trabajo de Lourdes Cuéllar Valcárcel, que además de su iluminadora ponencia “El uso de las narrativas para el análisis de la experiencia de aprender chino”, en que plantea cuatro conceptos señeros en este marco: la conciencia inspirada (Silo) experiencias cumbre (Maslow), fluir (Csikszentmihalyi) y hot cognition (Rebecca Oxford), y de los cuales la ponente se detiene con especial atención en el primero.

Explica la autora que “la conciencia inspirada es un término que se relaciona normalmente con la mística, y en este campo a veces se le identifica con “lo profundo” o “lo sagrado”. Este concepto también es llamado “conciencia expandida” en términos antropológicos, pero el fenómeno en sí no es privativo de estos ámbitos, sino que se vive también en la vida cotidiana”, y cita al pensador argentino Mario Rodríguez Silo, al profundizar en esta vertiente del concepto:

“La conciencia inspirada actúa con frecuencia en las intuiciones o en las inspiraciones de la vigilia, del semisueño y del sueño paradojal. Ejemplos cotidianos de inspiración son los del “pálpito”, del enamoramiento, de la comprensión súbita de situaciones complejas y de resolución instantánea de problemas que perturbaron durante mucho tiempo al sujeto. Estos casos no garantizan el acierto, la verdad o la coincidencia del fenómeno respecto a su objeto, pero los registros de “certeza” que los acompañan, son de gran importancia”.

Derivado de estas experiencias y retroalimentación de narrativas personales, existenciales, conciencias inspiradas en un fluir, la profesora Cuéllar inició un proyecto en el CELE de la UNAM con Mauricio Morgado Castillo, con el propósito de desarrollar una herramienta interactiva que permitiera reforzar distintos aspectos de la enseñanza del chino a hispanohablantes, y de allí nació el Chinasio, nombre sugerido por uno de los estudiantes, que va perfecto con su propósito: desarrollar los diferentes “músculos” que cada estudiante requiere para fortalecer su aprendizaje justo donde más lo necesita, durante el tiempo requerido, para cubrir metas muy concretas, que puede ser en fonética, semántica, sintaxis, gramática, etcétera.

Los estudiantes acceden a una recepción virtual, donde se registran y se informan del sistema, del idioma y su cultura, contándose con un “pensadero” en que se vierten las experiencias, propuestas, dudas, etcétera de los usuarios. Cuentan con un “instructor”, y los “aparatos”, metáforas que nombran los distintos dispositivos, elementos y actores que intervienen en el proceso, en un Entorno Personal de Aprendizaje, “para fomentar la autonomía de aprendizaje a través de la reflexión y la metacognición”, propone la profesora Cuéllar.

Las láminas y formularios interactivos para aprehender los ideogramas, su transliteración fonética (pinyin) y la traducción en español, eligiendo las lecciones que se deseen y el “aparato” de ejercicio, que funciona de manera aleatoria, para evitar los patrones que vicien el aprendizaje.

La aplicación diseñada con un modelo responsivo en que la interfaz es compatible con dispositivos de escritorio y móviles, por lo cual su uso no requiere distintos navegadores.

Otra iniciativa que se detona desde los estudios lingüísticos, es la del profesor Zhao Jing, que se aproxima desde la lingüística y la filología para proponer esquemas de estudio comparativo que permitan trazar patrones de similitud y disimilitud, quien ya de entrada coloca al chino y al español en los extremos en la escala de distancia interlingüística, que hace un reto mayor para estudiantes y maestros.

En este caso los estudios se basan en el modelo contrastivo de Xu (2010) en que se comparan usos lingüísticos comunes y trazar una casuística que facilite herramientas pedagógicas, y la figura de la anáfora resulta de una paridad interesante en español y chino.

Otra de las muchas sorpresas de este simposium es la exposición de una importante cantidad de recursos tecnológicos para el aprendizaje del chino, y además del Chinasio, que tiene objetivos muy específicos para respaldar a los estudiantes que llevan el método del Cele de la UNAM compartido con el Instituto Confucio, también ofrece una importante oferta de aplicaciones, desde diccionarios interactivos hasta ejercicios de caligrafía en animación, simuladores para el estudio de la fonética, asesores virtuales en línea, material didáctico multimedia, comunidades virtuales y medios sociales en Internet, disponibles para hacer flexible y personalizado el aprendizaje y la práctica.

Enlaces

Instituto Confucio de la UNAM

CELE UNAM

UAM-X: Artículo China hoy: primer software para la ensañanza del chino.

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