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Migración y tecnologías

Martes 27 de mayo de 2014, por Alejandro Juan

Migración y tecnologías

“La situación geográfica de México – en particular su importante vecindad con los Estados Unidos-, así como las tendencias de regionalización y globalización, en que está nuestro país, han propiciado un considerable incremento en los flujos migratorios. Esto incide de manera importante en la política internacional, (…) el desarrollo económico y social del país” (Escobar, 2007); producto del constante intercambio de mensajes, mercancías y prácticas sociales, la interacción y comunicación entre personas –incluidas aquí los migrantes- se ha visto transformada por las nuevas tecnologías de la información y comunicación, llegando a establecer alternativas y nuevas prácticas de consumo, uso y apropiación a los medios tradicionales. La migración de México a Estados Unidos de manera clandestina o ilegal es un fenómeno social, político y económico muy común en nuestro país. Motivado por factores que afectan a la población expulsada, como lo son la estabilidad económica, la falta de opciones de empleo y los empleos mal remunerados. Algunos factores externos también influyentes tienen que ver con las redes sociales que se construyen a través de la comunidad originaria y la proximidad que hay entre nuestro país y los Estados Unidos, no dejando de mencionar la gran disparidad económica y de desarrollo que diferencia a estas dos naciones vecinas. “El proceso de Transición que viven las culturas nacionales, ante la eminente internacionalización de todo tipo de intercambios no es un proceso reciente. Constantemente han existido flujos de personas , ideas, obras artísticas y literarias, como parte del fenómeno inmediato al nacimiento de las civilizaciones en que los hombres como creadores y beneficiarios de la cultura, han buscado proyectar los valores y percepciones de su misma realidad” (Escobar, 2007:23); es decir que, aquella búsqueda de comunicación e interacción entendida como una práctica social asemejada a la producción artística o literaria, se relaciona directamente con su pertenencia no solo a su misma realidad sino la comunidad originaria, las prácticas locales e interacción familiar. Del proceso migratorio podemos decir que, a través de esta experiencia, muchas veces no grata, se genera un estado de separación territorial entre familias primeramente, incluyendo su cultura y tradiciones así como las relaciones interpersonales con la comunidad de origen. “La transmisión de la cultura y de sus valores y creaciones resulta, en un primer momento, de la inherente necesidad de expresión y subsistencia intelectual. Ante el entorno de la mundialización de los intercambios de bienes y personas, dicha transmisión pronto trasciende los ámbitos familiar, local y nacional…”(Escobar, 2007:24); es debido a esto que durante el proceso de migración, ajuste e interacción constante, cuando el migrante ya se ha establecido; se generan necesidades de comunicación básicas entre los que se van fuera, los familiares que se quedan y así también con la comunidad. Estas necesidades se ven relacionadas principalmente con la cohesión familiar, además de que la comunicación transnacional también atraviesa y satisface necesidades en los aspectos económicos y de identidad con la comunidad de origen. Para satisfacer éstas necesidades nos encontramos con medios que han servido de enlace a lo largo del tiempo e historia de nuestro país, a la par del crecimiento y desarrollo del proceso migratorio. Remontándonos hacia el siglo XIX y principios del siglo XX podemos observar el gran uso del correo postal, el telégrafo y la aparición del teléfono como servicio. Sin embargo, el servicio de telefonía de larga distancia internacional se da a partir de la primer llamada entre hacía el año 1927. Así durante los años posteriores se irían consolidando los servicios de telecomunicaciones de la mano del desarrollo y crecimiento económico de México. Hasta llegar a la instalación de los teléfonos rurales después de mediados del siglo XX en busca de interconectar a las comunidades más alejadas y proporcionarles el servicio y conectividad. Estos teléfonos fueron durante muchos años un canal importante y en muchos casos únicos medios para la comunicación entre aquellos que decidían aventurarse a conquistar el sueño americano y sus familias. “Durante el siglo XX, y ante el incesante cambio en las formas de comunicación y el avance de la tecnología , este proceso adquirió proporciones enormes y con mayor velocidad, de tal forma que puede mencionarse que el fenómeno de la globalización ha contribuido a reducir la brecha entre el conocimiento y la información” (Escobar, 2007:23); y en este sentido se plantea que a través de las TIC, esta brecha decreciente no solo se aplica al conocimiento e información sino a la distancia y su relación con las prácticas locales. Como ya se ha establecido es evidente que al tiempo que se va mostrando el desarrollo y convergencia de las telecomunicaciones en México se ha ido transformando el proceso de comunicación transnacional entre las familias que se quedan en las comunidades expulsoras y los migrantes que llegan a establecerse en los Estados Unidos. Sin embargo creemos que ésta transformación no es total, ya que el hecho de que los servicios de telecomunicaciones sean más ofertados actualmente, no precisamente nos dice que sean accesibles para toda la sociedad y que debido a esto, su nivel de uso y apropiación es bajo. Ahora, si esto lo trasladamos a una familia que mantiene un perfil económico bajo, dependiente de remesas y en la cual los niveles educativos no rebasan más allá de la primaria y en muchos casos es nulo; Nos vemos con una problemática mayor que tiene que ver con el acceso de manera general, que incluye desde los obstáculos personales hasta la cobertura del servicio e infraestructura en torno a éste. No siendo así en un tipo de familia que pueda encontrarse en un área urbana en la que los servicios de telecomunicaciones son ofertados día con día y el acceso al servicio no implica más que un pago o contrato. Aunque no dejando olvidados los aspectos económicos, políticos y sociales que pueden intervenir en la decisión de contratar un servicio.

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