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De las autodefensas y policías comunitarias del pueblo mexicano

Miércoles 11 de junio de 2014, por REDACCION

De las autodefensas y policías comunitarias del pueblo mexicano

Por: Susana Sánchez Flores

Introducción En los últimos años se ha dado un movimiento a nivel nacional de las llamadas “autodefensas” y “policías comunitarias”. Dicha movilización ha recobrado fuerza con la reciente conformación del Frente Nacional de Autodefensas en el que se pronuncian personalidades como Mirelles, Solalinde, Mora, entre otros. Ahora bien, el tema no se agota en los hechos de los últimos meses ya que los diversos grupos de autoprotección –correspondientes a contextos propios de las regiones en donde tienen cede– mantienen diferencias que permiten la distinción entre grupos de “autodefensas” y “policías comunitarias”. Si bien, el tema de la seguridad en manos de la sociedad –y no del Estado– es un fenómeno que se observa en países de América del Sur en dónde ha cobrado mayor fuerza sobretodo con la llamada lucha contra la inseguridad y los ataques del crimen organizado. En México, Estado, sociedad civil, Organizaciones No Gubernamentales, crimen organizado, forman parte del engranaje que permite el funcionamiento de los grupos de autodefensa y la conformación de policías comunitarias. Foto: Infolatam

1.- Las autodefensas y policías comunitarias Las primeras autodefensas En un primer acercamiento, los grupos de autodefensa surgen como un proceso de carácter social y no de la seguridad pública de las poblaciones en que se encuentran; es decir, de la necesidad de la gestión social de comunidades desprotegidas por parte del Estado y que viven en situación de extrema pobreza. De tal suerte que “no son expresiones momentáneas, coyunturales, son resultado de largos procesos de la gente ante la falta de una alternativa real para la incorporación de los núcleos sociales al desarrollo. [Se trata de un] movimiento originalmente surgido por la necesidad de gestionar procesos productivos, la escuela, el centro de salud, se dedique a procurar seguridad pública” .

Aunque en numerosos estudios los orígenes de las autodefensas y de las policías comunitarias en México se remontan al surgimiento de la Coordinación Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) o a la Unión de Pueblos Organizados del Estado de Guerrero (UPOEG); los primeros rastros de los grupos de autoprotección se remontan a todo un siglo en la historia de México. Es así que, después de la definición dada por el CESOP, se ha detectado lo que podría ser una de las primeras formas de conformación civil de protección que dieron pie al nacimiento de los grupos mencionados, esto es en los estados de Guerrero, Morelos, Chihuahua, con los movimientos jaramillistas, estudiantiles y normalistas y las primeras guerrillas armadas del norte del país.

Desde mediados del siglo IX en adelante se observó el despojo de tierras a los pobladores guerrerenses de la Costa Chica y la Costa Grande; así, en la zona de la Sierra de Atoyac, comienza la lucha agrarista que posteriormente sería desarmada por el Ejército Zapatista. De 1923 a 1938, se dieron confrontaciones entre campesinos y latifundios de la región; además del surgimiento del primer Congreso Campesino de Guerrero convocado por la Confederación Nacional Agraria que, a su vez, formaba parte del Partido Nacional Agrario; logrando crear los Comités Agrarios, dirigidos por Manuel Tellez y David Reinada. Con la creación del Partido Socialista de Guerrero, la política agraria tomó gran impulso permitiendo el reparto de tierras y la combatividad por los intereses de los hombres del campo; apelando a lo agrario, lo productivo y las gestiones de la comunidad: escuelas, maestros, hospitales, agua potable, electrificación; así como la solución de problemas comunes como la tala de árboles. A partir de 1933 y 1936, nacen las Defensas Rurales, creadas por el General Cárdenas, dándole “a los campesinos el máuser con el que hicieron la Revolución para que la defiendan, así como el ejido y la escuela”. Surgen entonces las Guardias Rojas de Feliciano Radilla en la región de Atoyac (1933), mientras que los ‘patrones lugareños’ formaron sus “guardias blancas antiguerrilleras, como el cuerpo de voluntarios formado por los comerciantes Urioste y Ludwig, de Atoyac. De ésta manera avanza la reforma agraria cardenista gracias a la combinación de fuerza social organizada y disuasoria capacidad de fuego pese a la resistencia de los gobiernos locales. En 1937 el agrarismo local se arma, al formarse en Costa Grande un batallón de defensas rurales con compañías en Coyuca, Atoyac, Tecpan, Petatlán y La Unión. En 1946 la Unidad Agraria de la Sierra Cafetalera de Atoyac de Álvarez (UASCAA) tenía su guardia armada.

El movimiento Jaramillista (de Rubén Jaramillo) que promovía la lucha por la tierra, contra el caciquismo imperante, apuntaba al nuevo proceso revolucionario que debía ser obra de las masas empobrecidas y no de un pequeño grupo armado o político. Con Rubén Jaramillo nace el Partido Agrario Obrero Morelense (PAOM) así como los primeros casos de desaparecidos políticos y ejecutados ya que la PAOM se vuelve una organización clandestina al no ser reconocida en la campaña electoral de 1945. En los siguientes años se dan alianzas con organizaciones de izquierda como las henriquistas, sindicalistas, dirigentes de organizaciones populares, y campesinas como la Unión General de Obreros y Campesinos de México (UGOCM); además de confrontaciones entre el ejército y la población que protegía a los grupos armados.

En el estado de Chihuahua, se observan casos de cacicazgos, en los que se fueron beneficiando unos pocos (el ex presidente Miguel Alemán, los Ibarra, Luis Terrazas, entre otros) con la compra y despojo de tierras, la explotación forestal y ganadera; mismos hechos que propiciaron una serie de asesinatos entre ellos el del profesor Francisco Luján Adame, militante de la UGOCM y defensor de los campesinos de la región. De esta manera, para principios de los años 60’s, fueron promovidas invasiones por parte de las organizaciones campesinas como la UGOCM, así como el Partido Popular, las Normales Rurales; de donde surge el movimiento estudiantil y normalista a partir de 1962. “Ante la violencia continuada, los campesinos y maestros rurales formaron grupos armados para defender la integridad física de sus miembros y dirigentes, que denominaron grupos de autodefensa. […] Y aunque los crímenes y despojos continuaron, al mismo tiempo, la resistencia campesina fue consolidándose hasta tener la suficiente fuerza para combatir en su propio terreno a los latifundistas y a las fuerzas armadas que los protegían” . En los siguientes años el movimiento normalista y estudiantil es víctima de persecuciones por parte de las autoridades lo que los lleva a buscar la clandestinidad de su organización.

Es hasta 1964, con la primera acción armada del llamado Grupo Popular Guerrillero, que se da una confrontación de corte militar contra la Policía Judicial del Estado, y es considerada como la primera guerrilla moderna en México. A partir de entonces que los movimientos comenzaron a obtener apoyo logístico, la confrontación armada, así como una red de apoyo entre los campesinos de la región con acciones consideradas de autodefensas. Las Células Revolucionarias contaron con el Apoyo Urbano y el apoyo del Movimiento Revolucionario del Pueblo en lo que concierne al reclutamiento de la gente de la sierra con la formación de combatientes entrenados en tácticas de lucha guerrillera; y con ello la confrontación con el Estado. Además con el surgimiento del Movimiento 23 de Septiembre (1965), se adoptó una estructura de lucha de tipo político militar que llevaron a los estados de Chihuahua, Guerrero y el Distrito Federal a la confrontación armada contra las fuerzas militares que ya los consideraban clandestinos .

A partir de los años 70, las fuerzas armadas dieron inicio a una “guerra sucia” caracterizada por el uso del terror, la tortura y las desapariciones forzadas de la población civil. Este hecho propició la aparición de nuevas guerrillas como la de Lucio Cabañas (1967), la guerrilla de Genaro Vázquez Rojas (1967), el movimiento estudiantil de 1968, el surgimiento de la Liga Comunista 23 de Septiembre y las Fuerzas de Liberación Nacional (1971), la aparición del Ejército Popular Revolucionario (EPR de 1996) y los atentados a los oleoductos de Pemex (2007). Una de las movilizaciones más importantes de la cual surgieron las nuevas autodefensas y policías comunitarias es, sin duda alguna, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) que surgió en enero de 1994; pues una de las medidas tomadas por el Estado mexicano fue la creación de grupos paramilitares llamados de “autodefensa civil” para socavar las bases sociales del movimiento.

Desde principios de siglo comenzaron a surgir una serie de movilizaciones populares que permitieron el desarrollo de las primeras guerrillas como procesos sociales ante los cuales las fuerzas que garantizan la seguridad nacional reaccionaron con un “sometimiento de las funciones de la seguridad nacional a intereses políticos de los grupos de poder en turno”.

¿Qué son las autodefensas y las policías comunitarias? En un estudio “Policía comunitaria y autodefensas: diferencias cruciales” en Agendas hecho por Javier Brown César, se hace una distinción entre las llamadas autodefensas y policías comunitarias, a partir de análisis y debates sobre la delincuencia en Europa y Estados Unidos, así como la experiencia de algunos países Latinoamericanos –Colombia, Brasil, Guatemala y México–. Estas consideraciones llevan a diferenciar claramente entre el modelo de la policía comunitaria (legal y legítimo), de las denominadas autodefensas (prácticas que se dan al margen de la ley y que carecen de legitimidad en términos jurídicos y de política pública) .

(Cuadro 1). Diferencias entre Autodefensa y policía Comunitaria

VARIABLE AUTODEFENSA POLICÍA COMUNITARIA Legitimidad Carece de fundamento jurídico Se da en el marco constitucional y de las leyes Intencionalidad Surge como acción colectiva con el potencial de convertirse en movimiento social Es una política pública y usualmente forma parte de un programa gubernamental Naturaleza Es de tipo reactivo Es predominantemente preventiva Entrenamiento No se da preparación formal estructurada Se requiere de un programa de capacitación en varios niveles Vinculación social Puede o no estar apoyada por la propia comunidad Requiere la relación estrecha de cooperación con la comunidad Financiamiento Fuentes propias no necesariamente legítimas Fondos federales, estatales o municipales Seguimiento y evaluación Carece de monitoreo Exige el cumplimiento de indicadores como victimización, homicidios y violencia contra grupos vulnerables Fuente: Brown, Javier, “Policía comunitaria y autodefensas: diferencias cruciales” en Agendas

Foto: Cuartoscuro, Autodefensas de Michoacán

De las nuevas autodefensas y policías comunitarias Los actuales grupos de “autodefensa” así como su distinción de las “policías comunitarias” surgieron desde 1995, con los grupos de policía comunitaria en la montaña de Guerrero. Dichos grupos, conformados por la comunidad indígena, emprendieron la lucha en contra de los asaltantes, asesinos y violadores; dos años después se convirtieron en la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), que desde esa fecha combate la delincuencia común a través de la detención de los presuntos malhechores y la re-educación de los detenidos. El 5 de enero de este año la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) siguió el ejemplo del CRAC y se convirtió en un grupo de autodefensa. Así los pobladores de Ayutla han llevado a cabo juicios populares contra 54 presuntos criminales, lo cual ha atraído la atención nacional . Esto es, la policía comunitaria tiene como origen la autoprotección y, al mismo tiempo, la defensa de la tierra. Forma parte de su concepción de justicia colectiva y de auto organización e incluso de auto gobierno. No se cubren el rostro y son elegidos en asamblea por méritos como respeto a la comunidad, a la familia y por su honestidad. La comunidad los mantiene aunque reciben apoyo de sus respectivos gobiernos. El surgimiento de la Policía Comunitaria de Cherán, Michoacán en 2011 y en otras poblaciones indígenas de la meseta purépecha no sólo siguió se debió al resguardo de las tierras y la autoprotección al enfrentarse a los talamontes sino que su importancia radica en que fueron apoyados por los cárteles de La Familia Michoacana y Los Templarios.

Policías Comunitarias Guerrero Foto: Claudio Vargas, Proceso No obstante, es a principios de 2013 que en los municipios de Tierra Caliente, Michoacán, surgieron los grupos de autodefensa ciudadana para defenderse de Los Templarios que los tenían sometidos cobraban impuestos por negocios y consumo de alimentos, víctimas de extorsiones por sus casas, autos y cobrándose hasta con sus mujeres. A diferencia de la policía comunitaria, los grupos de autodefensa no defienden sus tierras ni se organizan con base en sus tradiciones y costumbres como las comunidades indígenas de Guerrero y Michoacán. Tampoco tienen un sistema de justicia de re inserción social sino que se agruparon para enfrentar y defenderse del crimen organizado. Grupos similares a los de Michoacán surgieron también en Morelos, Veracruz, Oaxaca, y una región de Guerrero con la llamada Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg), organización liderada por Bruno Plácido Valerio, quien estuvo también en la CRAC, pero financiada por el gobierno de Ángel Aguirre Rivero. Otras comunidades se han expresado en “rondas comunitarias” que aún no alcanzan la organización de policía comunitaria ni grupo de autodefensa ciudadana. Pero que al igual que estas últimas son expresión del hartazgo social ante la incapacidad del gobierno y del estado mexicano de dar la seguridad a la que están obligados de otorgar .

Fuente: Parametría, Investigación Estratégica: Análisis de Opinión y Mercado.

Conforme la investigación hemerográfica realizada por este Organismo Nacional, que se ha complementado con el trabajo de campo, se identifican por lo menos seis grupos de autodefensa o policías comunitarias en 46 municipios guerrerenses .

Grupos de autodefensa Número de municipios en donde tienen presencia Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) 15 Unión de Pueblos Organizados del Estado de Guerrero (UPOEG) 21 Unión de Pueblos de la Costa Grande (UPCG) 4 Coordinadora Regional de Seguridad y Justicia-Policía Ciudadana y Popular (CRSJ-PCP) 3 Policía Ciudadana de Olinalá (PCO-CRAC) 1 Movimiento Apaxtlense Adrián Castrejón (MAAC) 1 Otros grupos 11 Fuente: Informe especial sobre los grupos de autodefensa y la seguridad pública en el Estado de Guerrero.

El Estado de México es la segunda con más grupos de autodefensa, pues cuenta con seis ubicados en las comunidades de Tejupilco, Zacualpan, Almoloya de Alquisiras, Luvianos, Tlatlaya y Amatepec.

El surgimiento de grupos de seguridad y protección de la población se ve íntimamente relacionado con asuntos de origen político, social y económico; en muchos casos, incluso se ha transformado en asuntos de autonomía de pueblos indígenas que apelan al respeto de sus comunidades y no sólo a la seguridad frente a la violencia y caos en el que vive hoy el país. Si bien las regiones en donde surgen las autodefensas y las policías comunitarias son regiones y comunidades muy variadas, son la pobreza y el abandono por parte de las autoridades características que comparten. Se trata de comunidades que a lo largo de la historia se han visto laceradas por la violencia, por las confrontaciones entre los grupos de poder que cohabitan con ellas y que sólo velan por sus intereses como es el caso de la delincuencia organizada y la conformación de cárteles del narcotráfico; y que no obstante al no encontrar el apoyo de las autoridades han tenido que recurrir al mismo crimen organizado para promover y subvencionar las autodefensas. Ahora bien, una de las principales preocupaciones por parte de las autoridades mexicanas radica en que tales autodefensas, respaldadas por el crimen organizado, cobren una mayor fuerza y no sólo se extiendan por el resto del país, sino que se conviertan en una fuerza que no se pueda detener. Bastaría recordar lo sucedido en Colombia en los años noventa con las Autodefensas Unidas, creados por políticos, militares, ganaderos, empresarios y ciudadanía para combatir a la guerrilla, pero después se transformaron en otro actor dentro del negocio del narcotráfico hasta convertirse en terroristas y paramilitares . Como señaló el sacerdote Campos: “El poder de la Policía Comunitaria no está en armas sofisticadas ni en presupuesto; está en la organización y su cultura de servicio”. Promovidos y subvencionados por grupos del crimen organizado; o expresión auténtica y espontánea de una sociedad cansada “de los abusos, violaciones, ejecuciones, secuestros, extorsiones y de que se ejecute a las personas que denuncian”, como señaló José Manuel Mireles, jefe de las autodefensas de Tepalcatepec, Michoacán, los grupos de autodefensa son consecuencia del colapso del Estado mexicano.

Fuentes:

El presidente del Comité del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP), el diputado Sebastián Alfonso de la Rosa Peláez (PRD en el Foro “Experiencias exitosas de organización comunitaria”

Orígenes de la guerrilla moderna en México y “Guerra Sucia” en el estado de Guerrero

Montemayor, Carlos; “Los movimientos guerrilleros y los servicios de inteligencia (notas reiteradas y nuevas conclusiones)” en Los grandes problemas de México. El Colegio de México, México, 2012.

Brown, Javier, “Policía comunitaria y autodefensas: diferencias cruciales” en Agendas

Cantú, Jesús; “Autodefensas: colapso del Estado” en Revista Proceso. México, 26 de noviembre de 2013. Olmos, Gil. “Policías comunitarios y grupos de autodefensa” en Revista Proceso. México, 12 de noviembre de 2013. Plascencia Villanueva, Raúl, “Informe especial sobre los grupos de autodefensa y la seguridad pública en el Estado de Guerrero” de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, 2013.

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