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Pensamiento contra el grotesco nihilista neoliberal.

Jueves 4 de diciembre de 2014, por victor lima pineda

Pensamientos contra la podredumbre capitalista u oda a la libertad.

I. ¿Quién soy yo?

La cultura del terror/7 El colonialismo visible te mutila sin disimulo: te prohíbe decir, te prohíbe hacer, te prohíbe ser. El colonialismo invisible, en cambio, te convence de que la servidumbre es tu destino y la impotencia tu naturaleza: te convence de que no se puede decir, no se puede hacer, no se puede ser. Galeano, Eduardo, El libro de los abrazos, ed. Siglo XXI, p.145.

Yo, Víctor Lima Pineda, me reconozco en mi voluntad y en lo otro. Yo soy yo. Yo soy la radio del ente. Y esta afirmación de mi voluntad es gracias a la interacción con las plantas sacras, o formas de vida complejas como el reino de los hongos -antecesoras de todo el proceso evolutivo de Gaia-, u otras moléculas enteogénicas. Estos sacros psiquedélicos me hicieron recobrar mi entendimiento antropocósmico. Entender mi tradición. No sería prudente descartar la tradición con un desprecio absoluto, pues todo pensamiento está condicionado por las leyes de la mente misma, y la mente ha sido formada en cada hombre a través de miles de años de evolución por los pensamientos de sus antepasados. Las células de todos los cerebros vivos son tanto las hijas de los grandes pensadores del pasado como el desarrollo de los órganos y miembros (Crowley, Aleister, El libro de Thot, p.32 y 33).

Y quienes han acompañado esta evolución celular son los enteógenos desde sus formas más simples hasta las más complejas. Los phantastica resignificaron mi aquí y ahora lo cual me permitió dar rostro a mi ser. Ser la radio del ente, esto en los términos de Martin Heidegger. Así, una de mis acciones preferidas es el pensar y que mejor bajo el influjo de las phantastica. Hacerme de los símbolos del logos, ser en su espacio vibracional como también los experimentó Ralph Abraham y todo pueblo antropocósmico donde la representación mítica se daba en su sí a la voluntad del aeón. O en términos de Georges Bataille experimenté mi soberanía, mi sí a la vida y a la muerte y mi asco al espectáculo nihilista encarnado en el capital y sus religiones monoteístas que de entrada niegan al ser y su representación. Mi asco era total a esta podredumbre espiritual de transnacionales de la ojiva nuclear, sus rezos a la quimera más allá. Y veía el asco del ente mismo hacia esta burda puesta en escena que ya no le rinde culto, tal y como lo hacían los pueblos antropocósmicos de Gaia. Eros y Tanatos en henchida orgía regía. La voluntad de poder en pleno. La cópula de la tragedia y la comedia. Nuestra madre escarlata bajo el influjo del orgasmo del aeón. Por lo tanto el espectáculo capitalista sólo me ofrecía sus dogmas y sus cadenas: sus balbuceos de sanguijuelas; sus chillidos de cerdos que repiten sin cesar: ¡consume, consume tu esclavitud! ¡Se mercancía, se rentable, productivo, se plusvalor! Mientras, la visión psiquedélica me mostraba mi soberanía y lo sublime de aquí y ahora, el caos más hermoso y armonioso, la incertidumbre de toda posibilidad, el no límite... sólo la voluntad de poder. El éxtasis. Yo soy quien soy y mi única ley es haz lo que quiera tu voluntad. Por lo tanto en mí no cabe ningún gobierno externo a mí. O en palabras de Johann Caspar Schmidt, yo soy mi único y soy de mi propiedad, mas con el respeto a mi otredad. Yo como animal social no puedo separarme de lo otro, quien al igual que yo conforma al ente. Soy un ser autónomo en tanto soy en mi singularidad; mis límites son muy míos; mi imperfección me pertenece en su afirmación; a nadie puedo permitirle la enajenación de mi ser, hacerme un vil objeto. 267. Con una gran meta. Quien tiene una gran meta es superior incluso a la justicia, no sólo a sus propios actos y a sus jueces. 273. ¿A quién denominas malo? A quien siempre quiere avergonzar. 274. ¿Qué es para ti lo más humano? Ahorrarle vergüenza a alguien. 275. ¿Cuál es el sello de la libertad conseguida? Ya no avergonzarse ante uno mismo (Nietzsche, Friedrich, La Gaya Ciencia, ed. Libertador, p.146 y 147).

Yo no soy un uniformado; a mí el dogma no me va y mucho menos cuando ese régimen externo a mí proviene de un gobierno déspota y corrompido cuyo único fin es el avergonzar al ser, hacerlo que sienta vergüenza de sí mismo al trasmutarlo en mera mercancía, mero objeto de consumo pasivo a la orden del jerarca en turno, otro más avergonzado de sí mismo: un eunuco espiritual. Por esta razón cuando en mi adolescencia tuve la oportunidad de mi enseñanza fantasmática de la mano de Pedro Kropotkin, Miguel Bakunin, Eliseo Reclus, León Tolstoi, Anselme Bellegarrigue, Ericco Malatesta, Max Nettlau y Rudolph Rocker -a Pierre Joseph Proudhon lo conocería a una edad más avanzada junto con el pensar de los situacionistas-: la anarquía tuvo grandes significantes para ser lo que soy. Así, el ideal ácrata marcó mi camino elegido, más mi enseñanza fantasmática no termina ahí. Ya Edgard Allan Poe y Hermann Hesse me habían iniciado mucho antes. Quizá el personaje de Harry Haller haría despertar en mí la curiosidad de saber qué diablos era la anarquía: "Velada anarquista. Teatro mágico. Entrada no para cualquiera. No para cualquiera ¡Sólo para locos! (Hesse, Hermann, El Lobo Estepario)". Mas quien me marcaría de una manera brutal en mi sino sería Fedérico Nietzsche, cosa curiosa Nietzsche aborrecía de los socialismos en su corte socialdemócrata e incluso anarquista al ver en ellos la misma figura del déspota y de la legitimación del Estado. No así, su pensamiento desentraña las características más profundas del nihilismo. Y quién entendería los significantes antropocósmicos de lo dionisiaco y lo apolineo para dar sentido a la voluntad de poder. Nietzsche es quien vuelve a poner en el centro de la cuestión al pensar mismo, es quien empieza a dar forma de nuevo al ente. Algo ya olvidado por Occidente al hacerse del pensar judeocristiano, raíz de la genealogía capitalista. Nietzsche reinicía el pensar antropocósmico, un pensar vivo en otras culturas de Gaia en ese momento histórico concreto, aún pese a la avanzada colonialista del nihilismo capitalista. No menos importantes para mí, John Milton, William Blake, Gerardo de Nerval; Charles Baudelaire, Arthur Rimbaud, Antonin Artaud, Georges Bataille, Albert Camus, Walter Benjamin, Ernst Jünger y Martin Heidegger, como los conformadores de mi ser. De la mano también del consumo de sustancias visionarias las cuales me reafirmaban en mí y lo otro. Esto también me acercó al pensar de Albert Hofmann, Richard Evans Schultes, Robert Gordon Wasson, Ken Kesey, William Burroughs, Jean Cocteau, Terence Mc Kenna entre un sin número más de psiquenautas y estudiosos de la cultura enteogénica. Por lo tanto yo no me puedo autonombrar anarquista, pues también abrevo del pensar para quienes la anarquía quizá en nada trazaron su pensar, o tal vez en el pensar está siempre presente la anarquía. Esa anarquía que escapa a una clasificación; ese tipo de anarquía vivido por los pueblos originarios de todas las partes del mundo donde se sucedió y se sucede la fraternidad y el apoyo mutuo como sociedades antropocósmicas, y aún con plena dignidad defienden a madre Gaia de los depredadores capitalistas. Luego entonces, cada relación significaba para mi reconocerme en lo otro. Y esto creo me ha forjado un gran número de amigos, de valedores diría Tomás Mojarro, quien también ya invitaba a la organización social y a la creación de células autónomas para vivir una vida digna, pues el régimen mexicano no podía ni puede ofrecer esto, pues sus estructuras institucionales sólo atienden los dictados del desarrollo del capital neoliberal. Yo no me puedo reconocer como mercancía, aun cuando tenga que interactuar en los marcos de esta sociedad consumista del capital informacional. He tratado de vivir con mis contradicciones inherentes, en tanto humano, pues en mí la voluntad de poder; vivir la anarquía aquí y ahora, mas no la anarquía proyectada por las sanguijuelas del alma o los eunucos del capital, su anarquía que antepone la muerte vergonzosa como fin, esto es la violencia del capital. Mi anarquía es la fraternidad, el apoyo mutuo a mi otredad, la autogestión de cada quien: vive y deja vivir. Mi única ley: ¡Haz lo que quiera tu voluntad!

II. El rostro de la quimera o el avance a rastras del golem capitalista. La cultura del terror/1 La Sociedad Antropológica de París los clasificaba como a insectos: el color de la piel de los indios huitotos correspondía a los números 29 y 30 de su escala cromática. La Peruvian Amazon Company los cazaba como a fieras: los indios huitotos eran la mano de obra esclava que daba caucho al mercado mundial. Cuando los indios huían de las plantaciones y la empresa los atrapaba, los envolvía en una bandera del Perú empapada de querosén y los quemaba vivos. Michael Taussig ha estudiado la cultura de terror que la civilización capitalista aplicaba en la selva amazónica a principios del siglo veinte. La tortura no era un método para arrancar información, sino una ceremonia de confirmación del poder. En un largo y solemne ritual, a los indios rebeldes les cortaban la lengua y después los torturaban para obligarlos a hablar. Galeano, Eduardo, Op. Cit., p. 128.

La violencia sólo es propia del déspota, del pseudo pensar militar. O como explica mejor Walter Benjamin. "Toda violencia, es, como medio, poder que funda o conserva el derecho (Benjamin, Walter, Para una Crítica de la Violencia, ed. Premia, p. 32". Todo poder jurídico tiene su base en la violencia, así como en cada institución encargada de hacer valer este derecho. El militarismo es la obligación del empleo universal de la violencia como medio para los fines del estado [...] Tal coacción consiste en el uso de la violencia como medio para fines jurídicos. Pues la sumisión del ciudadano a las leyes -en este caso a la ley del servicio militar obligatorio- es un fin jurídico (Benjamin, Walter, Ibid., p. 27). El origen de la violencia se sucede en el seno de todo régimen. Y desde la evolución del capital como condicionante económico ha ido de la mano de la violencia que han ejercido los regímenes quienes le han dado cobijo a través de todo su aparato institucional. Pues toda ley surgida del estado no es más que violentar al ser: primero de la mano de la esclavitud; luego del colonialismo donde el genocidio fue la norma; así como el inicio de las guerras de un estado nación a otro por el control de los flujos de mercancías; después masacres por guerras sociales como la Comuna de París (1871) o el de la revolución española originada el 19 de julio de 1936 y sólo aplastada por el gobierno fascista y la complicidad bolchevique igual de déspota y autoritaria; vendrían también las guerras mundiales y sus centros de exterminio donde se terminaría de rematar toda oposición al capital, esto también de la mano de los contrarevolucionarios bolcheviques que con su capitalismo de estado harían de la revolución o todo intento revolucionario un totalitarismo déspota y abyecto, como lo ha sido todo régimen centralista y donde el pseudopensar militar se hace presente; para dar paso a la última "evolución" del capital en su forma neoliberal gracias a la junta militar. Chile experimentaría el horror de la bota militar comandada por el Imperio Británico, el gobierno estadounidense y su recién parido hijo Israel, estados que asesorarían -y asesoran- en lo grotesco de la tortura y la desaparición de los disidentes políticos del capital quienes en última instancia su único crimen fue el hacer suya a la democracia, pues recordemos que el golpe de estado chileno fue sobre un gobierno elegido democráticamente. El genocida militar Pinochet diría a la periodista Mónica Gonzalez en septiembre de 1995: "No hubo dictadura en Chile. Somos un ejemplo para el mundo entero. La caída del Muro de Berlín fue causada por Chile, fuimos los primeros en levantar nuestras banderas contra el Muro de Berlín, fuimos los primeros en derrotar al comunismo [...] Quiero ser recordado como el mejor presidente que tuvo Chile en toda su historia (Dorfman, Ariel, Más allá del miedo: El largo adiós a Pinochet, ed. Siglo XXI, p. 75)." Las anteriores palabras del eunuco espiritual Pinochet negaban la masacre de más de 30000 ciudadanos chilenos que se reconocían como actores sociales -tal y como ahora otro castrado del alma como lo es Enrique Peña Nieto niega la muerte de más de 300000 muertes y desapariciones desde la implementación del neoliberalismo en México y sobretodo en los regímenes de Felipe Calderón Hinojosa y en su actual gestión, las cuales tienen en común la impunidad, y en la cual han sido participes los cuerpos castrenses y sus grupos paramilitares-. De Chile el neoliberalismo se disemina a toda América Latina donde la violencia fue, y es, el sino de la junta militar. Todo para instaurar al neoliberalismo, pues este neoliberalismo no se sucedería por procesos democráticos o un estado de derecho, sino por la barbarie y violencia de la junta militar dependiente de los dictados del imperio global conformado por la trinidad Gran Bretaña, Estados Unidos de Norteamérica e Israel. Dentro de este grotesco sistémico se formaron y armaron a los grupos paramilitares y los cárteles de la droga, ¡qué mejor forma de dinamizar al capital que con el tráfico de drogas, el chivo expiatorio perfecto para escudar su grotesco militar! ¿Cuántas muertes fueron causadas por los militares y cuántas muertes producto del consumo de drogas durante este periodo? Por uso de cannabis -incluso una cocaína pura sin químicos nocivos el nivel de tolerancia letal es muy alto en sus consumidores- no hay ninguna muerte registrada en el mundo; por la bala militar o paramilitar u otra forma de tortura cientos de miles. La mitad de la ayuda militar estadounidense va a parar a Colombia, cifra que sigue incrementándose. Colombia es también el principal violador de los derechos humanos en este hemisferio. Las horribles atrocidades de los principales beneficiarios de la ayuda y de la formación militar estadounidense se hallan documentadas de manera regular por las y los observadores de derechos humanos, por la Iglesia y por otros, en escabroso detalle. Pero raramente se informa de los hechos y, con la salvedad de pequeñas organizaciones solidarias y publicaciones marginales, todo esto pasa sin apenas comentario. Los que pasan el filtro son cuentos de hadas oficiales sobre la guerra contra las drogas, descartados como absurdos por los grupos de defensa de los derechos humanos y por el resto de observadores y observadoras bien informadas, pero religiosamente repetidos como hechos contrastados por la Prensa Libre (Chomsky, Noam, Perspectivas sobre el poder, ed. El Roure, p.65 y 66).

III. El caso mexicano o la sociedad del espectáculo de Chespirito a los Zetas.

La televisión/5 En los veranos, la televisión uruguaya dedica largos programas a Punta del Este. Más interesadas en las cosas que en la gente, las cámaras llegan al éxtasis cuando exhiben las casas de los ricos en vacaciones. Estas mansiones ostentosas se parecen a los mausoleos de mármol y bronce en el cementerio de La Recoleta, que es la Punta del Este de después. Por la pantalla desfilan los elegidos y sus símbolos de poder. El sistema, que edifica la pirámide social eligiendo al revés, recompensa a poca gente. He aquí a los premiados: son los usureros de buenas uñas y los mercaderes de buenos dientes, los políticos de creciente nariz y los doctores de espalda de goma. La televisión se propone adular a los que mandan en el río de la Plata, pero sin quererlo cumple una ejemplar función educativa: nos muestra las altas cumbres y en ellas delata la tilinguería y el mal gusto de los triunfantes cazadores de dinero. Debajo de la aparente estupidez, hay verdadera estupidez. Galeano, Eduardo, Op. Cit., p. 143.

Mientras América Latina se sucedía bajo las reglas dictatoriales de la junta militar dependiente, especie de burguesía militar; México se decía se sucedía bajo los ideales revolucionarios, que según los medios de información y sus instituciones educativas eran representados por el partido político oficial: el PRI. Se hacía alarde de ser los herederos del constituyente de 1917. Sin embargo, la realidad era otra, ya se había eliminado la oposición anarquista -la Casa del Obrero Mundial fundada por el movimiento anarcosindicalista ya era para entonces una gendarmería policíaca-; los disidentes políticos silenciados, se sucedían masacres como la del 2 de octubre de 1968 o el jueves de corpus del 10 de junio de 1971 a manos de grupos militares y paramilitares. Hechos que condujeron a la radicalización de varios luchadores sociales quienes optaron por la vía armada para luego ser silenciados o cooptados por el régimen priísta de la mano de quienes después serían relacionados con la creación de redes del narcotráfico como el caso de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), en ese entonces al mando de Miguel Nazar Haro (Cf., Fernández Menéndez, Narcotráfico y poder, ed. Rayuela). De esta manera toda disidencia era silenciada por el régimen presidencial priísta enquistado en el poder gracias a juegos de poder nada democráticos. Es con el temblor de 1985 que el letargo social parece diluirse ante la incapacidad del régimen por hacer frente a la desgracia. La solidaridad de la gente se hace presente, así como su hartazgo a un sistema mexicano corrompido desde su núcleo cobijado por sus medios de propaganda oficiales y de Televisa quien moldearía el alienamiento y conformismo de muchos de sus consumidores. Llega 1988 y este hartazgo se refleja en el apoyo del candidato opositor por un gran número de ciudadanos que ven en Cuauhtémoc Cardenas Solorzano y a su alianza partidista un posible cambio al estado de cosas imperante. Se dan las elecciones donde la percepción de la gente es el triunfo de Cuauhtémoc Cardenas. Sin embargo, misteriosamente se da una caída del sistema que llevaba el registro del desarrollo de la votación. Después, se da oficialmente el triunfo del candidato del PRI: Carlos Salinas de Gortarí, quien de inmediato viraría el rumbo hacia el neoliberalismo, después de haber sido parte dentro el régimen anterior de la mayor inflación en la historia mexicana. Sin embargo, para un gran sector de la población el resultado electorero fue un fraude más a la ya larga lista de corrupción priísta. Mas, Salinas de Gortarí aún puede darse el lujo de hacer ciertas concesiones populistas para legitimarse ante la opinión pública, no sin antes debajo de la mesa eliminar a las voces disidentes más molestas dentro su régimen. Cardenas por su parte sólo se conforma con seguir el juego político y formar un nuevo partido político, que según la retórica institucional aglutinaría a la izquierda mexicana. Empieza a gestarse el PRD, pieza clave para entender el estancamiento en muchos grupos e individuos quienes por dar legitimidad a este partido olvidaron organizarse en torno a sus reales necesidades y no al juego político que legitima la existencia del Estado. El neoliberalismo se impone en México como dinamizador económico, y de nuevo no gracias a un proceso democrático. Se empieza también con los planes de la implementación del Tratado de Libre Comercio. Así como la sujeción formal del país a los dictados del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y del cobijo de las grandes empresas transnacionales. Se privatizan recursos clave para cualquier soberanía real -claro que desde el inicio se sabe que esto es mera demagogia, ningún gobierno se ha preocupado por el bienestar de sus dominados-. Y se hacen las reformas constitucionales las cuales permitirán hacer legal lo ilegal. México empieza su transmutación hacia un país maquilador que ofrece mano de obra barata al amo transnacional. Y gracias a Televisa y la recién parida TV Azteca, México se encamina directo hacia el Primer Mundo. El saqueo transnacional es maquillado por el espectáculo televisivo y de propaganda. La dictadura mueve sus engranajes a todo lo que da. José Quintero Weir nos dice al respecto: [...] analizar la globalización desde la perspectiva de su condición de geoestrategia de dominación que se contextualiza en los diferentes países dependientes y, particularmente en América Latina a través de la implantación de proyectos económicos y políticas neoliberales, dirigidas a salvaguardar y garantizar a largo plazo, los intereses hegemónicos de las potencias económicas mundiales [...] [la] geoestrategía del neoliberalismo ha implicado cambios desde el punto de vista político al interior de los Estados, los que van desde la adecuación del orden jurídico hasta la elaboración de nuevos marcos constitucionales, así como el necesario reordenamiento territorial, lo que se constituye un factor clave para brindar libre acceso a los capitales transnacionales a las regiones y lugares a incorporar, supuestamente, al "desarrollo". Tales cambios jurídico-territoriales han sido difundidos como necesarios e inevitables; si es que los Estados dependientes pretenden integrarse "armónicamente" al proceso globalizador, el que se sugiere como equivalente a un crecimiento económico sostenido, sólo es posible de alcanzar a través de las inversiones provenientes de los centros financieros de la globalización [...]: Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, etc. (Quintero Weir, José, El camino de las comunidades, ed. Red-eZ, p. 86 y 87).

Entonces, si seguimos las premisas de Quintero Weir, habremos de analizar este proceso neoliberal instaurado en México en el régimen de Carlos Salinas de Gortarí como una geoestrategia donde las fuerzas armadas juegan un papel muy importante, tal y como ocurrió con las dictaduras formales impuestas en el resto de América Latina. Esto se hace más evidente tras el arribo al escenario social, cultural, económico y político el 1ro de enero de 1994 del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, movimiento indígena anticapitalista desarrollado en Chiapas donde las condiciones sociales de ese estado mostraban lo más grotesco de la burguesía dependiente mexicana. Es aquí donde el Ejército da inició a la geoestrategía global de la trinidad militar transnacional. Pues debemos entender que las grandes transnacionales son quienes tienen el control de la industria bélica. Entendamos que no existe en sí ninguna nueva tecnología la cual no haya sido ideada en su inicio para un fin bélico. ¿Cuál es esta geoestrategia global de la trinidad castrense? El terror sistémico como medida de control sobre sus dominados. Si analizamos el caso de las dictaduras militares en el resto de América Latina lo comprenderemos mejor, esto es: la creación de grupos paramilitares y de grupos criminales quienes trafiquen su armamento y todo aquello que sea posible dinamizador del capital, esto es, drogas, seres humanos, en fin todo aquello que iría en contra de su supuesta democracia. Pero recordemos el neoliberalismo no se sucedió por procesos democráticos sino por el genocidio global de sus opositores políticos. El semanario Proceso en su número 1105 del 4 de enero de 1998, después de la masacre de Acteal a bases de apoyo zapatistas por paramilitares, documenta la estrategia militar para ser aplicada, en sus inicios por la Séptima Región Militar con sede en Tuxtla Gutierrez, Chiapas. En ese momento histórico, el titular de la SEDENA era el general Antonio Riviello Bazan, y el comandante de la Séptima Región Militar, Miguel Ángel Godinez. [El] objetivo clave: romper la relación de apoyo que existe entre la población y los transgresores de la ley. Los servicios de inteligencia militar debían organizar secretamente a ciertos sectores de la población civil; entre otros a ganaderos, pequeños propietarios e individuos caracterizados con un alto sentido patriótico, quienes serán empleados en nuestras operaciones. A cargo de instructores del Ejército quedaban el asesoramiento y apoyo de las fuerzas de autodefensa u otras organizaciones paramilitares. La necesidad de implementar estas disposiciones están contenidas en el Plan de Campaña Chiapas 94. [...] En la lógica militar, la ausencia de condiciones para conformar esos grupos armados antizapatistas debía superarse: En caso de no existir fuerzas de autodefensa, es necesario crearlas (Marín, Carlos, en Proceso, p. 6). Esto nos trae a colación la formación del grupo criminal y paramilitar de los ZETAS que en su origen son el grupo de seguridad del mismo presidente Carlos Salinas de Gortarí. Y este entrenamiento lo reciben a través de la triada militar transnacional. En un documento del Departamento de Defensa norteamericano en sus fojas 3735 y 3736 hecho público por medio de la red, se explica lo siguiente: This a combined message Body Country: (U) Mexico (Mx). Subject: IIR [borrada una parte] British military provides mine and eod training (U) [...] Summary: (C/NF) The mexican military’s lst military police brigade is currently receiving mining, demining, eod, and countermine training at their base on Mexico city’s military camp one. The training is being provided by soldiers from the British army. [...]The training is designed to address a mexican military shortcoming in mine warfare. This has become increasingly more important over the last several months due to the use of mines and traps in the state of Chiapas by the zapatista National Liberation Army (EZLN) [...] A variety of countries are present in Mexico providing training to mexican military and polices forces. These include Israel and Spain [...]

Luego entonces, vemos el origen del grupo militar de los zetas y creemos de todos los carteles de droga diseminados por todo el territorio como geoestrategia de control y así disfrazar la dictadura militar transnacional en la que nos encontramos. Al presentarse en la retórica demagógica oficial y cobijada por los medios de enajenación masivos (Televisa, TVAzteca, Canal Once, Canal 22, y los medios impresos, radiales y muchos producidos ahora por internet) como una democracia donde se respeta el estado de derecho. México es el país que ha firmado todos los acuerdos internacionales referente a los Derechos Humanos y paradójicamente no se respeta ninguno de ellos: las cifras de muertos y desaparecidos, así como los casos donde policías y militares tuvieron una participación visible en las violaciones a los derechos humanos muestra la validez de esta afirmación; así como los reportes de Human Right Watch y Amnistia Internacional -informes minimizados o de plano pasados por alto por parte de los regímenes mexicanos en turno desde la instauración neoliberal-. Y gracias al embuste de la supuesta transición democrática al arribo del candidato panista Vicente Fox Quezada, aparecer como una sociedad democrática. Y no olvidar los gobiernos de la izquierda institucional en la capital del país, así como su complacencia para el desarrollo de la geoestrategia neoliberal: Supervía Poniente; Linea 12 del Metro; Arena México en Atzcapozalco; aumento del control policíaco con el pretexto de la inseguridad; entre otros fenómenos sociales causados por la lógica neoliberal. Y en los estados el infierno es peor: despojo de tierras a los pueblos originarios para la explotación y beneficio de las empresas transnacionales; así como el aumento del control del tráfico de mercancías por parte de sus instituciones legales e ilegales (se da el fortalecimiento de sus grupos paramilitares). Ningún gobierno de la supuesta transición democrática fuera de izquierda o de derecha viraron hacia otra forma económica. El modelo neoliberal siguió su desarrollo y estructuración bajo la complacencia por parte de quienes se mostraban ante la opinión pública como un cambio al grotesco priísta. La izquierda institucional más bien servía y sirve de freno para mantener en la dependencia a los individuos que creen que estos partidos políticos pueden hacer un cambio al estado de cosas imperante. Mas este fenómeno no sólo se presenta en México. La izquierda institucional en todo el mundo sólo es una fachada para mediante medidas populistas, y en otras ni eso, dar paso al avance neoliberal. De la derecha ni hablemos, su sino histórico es responsable de los actos más atroces sucedidos para el mantenimiento del status quo. Así al llegar Felipe Calderón Hinojosa a la silla presidencial de nuevo sin el manto de legitimidad electoral, se inicia más explícitamente el genocidio sobre nosotros los ciudadanos, los actores sociales de la pretendida democracia bajo el pretexto de la Guerra contra las drogas. El Ejército inconstitucionalmente es puesto en las calles, después se reformaría la Constitución para hacer legal lo ilegal, el pretexto el combate a las drogas. Lo imbécil de este supuesto racionamiento de la geoestrategia militar transnacional es su supuesta preocupación por la muerte ocasionada por las sustancias enteogénicas. Otro dato curioso, el famoso cristal empieza a maquilarse de manera acelerada en las zonas fronterizas del país siendo esta supuesta droga más que veneno y en verdad mortal para quien lo consume. ¿Quién saco al mercado esta sustancia genocida? ¿Porqué este fenómeno se da en las zonas fronterizas del país? Jonathan Ott, Antonio Escohotado y Terence Mc Kenna hacen en su análisis la relación de los gobiernos neoliberales de la trinidad con su nexo con el tráfico de drogas y armamento para la financiación de grupos paramilitares como en el caso de los contras en Nicaragua o en Colombia; así como destruir la organización social de sus propios pueblos -tomemos el ejemplo de los Black Panthers, organización social norteamericana que sería diezmada por los asesinatos a sus dirigentes, la infiltración y el bombardearlos con crack y heroína, o su confinamiento de por vida con delitos prefabricados y bajo juicios amañados, Mumia Abu Jamal es un ejemplo de esto-. Y en sí ninguna zona donde se produce cocaína o amapola escapa a este nexo con los gobiernos de Estados Unidos de Norteamérica, Gran Bretaña e Israel, esto es: la sumisión de los estados dependientes colonizados por el neoliberalismo para tener el control del tráfico de drogas, y a su vez mantener una fachada democrática, aun cuando su origen fue el golpe de estado militar; se debe tener muy presente el nexo militares/paramilitares/crimen organizado así como de las instituciones que conforman al estado, al ser regidos por la junta militar (Cf. Escohotado, Antonio, Historia elemental de las drogas, ed. Anagrama; Ott, Jonathan, Pharmakoteon, ed. La liebre de marzo; y la obra de McKenna, Terence, El manjar de los dioses, ed. Paidos). El hecho es que la mayoría de enteógenos no registran muerte alguna y que la única verdadera droga: el opio y sus derivados sintetizados en un nivel óptimo de pureza representaría un índice de mortandad muy raro. Muchas de la muertes atribuidas a las drogas narcóticas y enteogénicas son por adulteraciones, o de plano la sustancia real ni se encuentra presente. La Multidisciplinary Association for Psychedelics Studies (www.maps.org) detalla muy bien esto, al ser estos estudios hechos a cargo de las mentes más lucidas de la ciencia actual en lo referente a las moléculas enteogénicas. El hecho de que sean ilegales es más por sus intereses creados y de control por medio de los grupos paramilitares para el desarrollo capitalista. Esto se puede entender más si partimos nuestros razonamientos del caso colombiano. Donde esta relación del estado bajo todas sus instituciones se relacionaba directamente con las mafias globales lideradas por la trinidad que ofreció el asesoramiento en tortura y contrainsurgencia. La Escuela de la Américas es otro importante referente. El ejército se mueve de acuerdo a geoestrategia y está determinada por los jerarcas militares transnacionales, esto es, los dueños de la industria bélica. En la universidad y la intelectualidad de la globalización nos dice que las transnacionales no tienen rostro. Esto no es así, los dueños ocupan puesto clave en los directorios transnacionales de la industria bélica la cual se ramifica al resto de empresas transnacionales. Como apunta Quintero Weir, el neoliberalismo es una geoestrategia, no sólo económica, sino su núcleo es el desarrollo de las nuevas tecnologías para un uso bélico. Por esta razón la triada neoliberal ocupa los primeros puestos en la industria bélica. Todos los datos se encuentran libres por internet, sólo es cuestión el rastrearlos. Las dictaduras militares jamás fueron vencidas, sólo se transmutaron y se cobijaron en la fachada de estados de derecho. El neoliberalismo tiene su forma más acabada en la guerra. Eduardo Subirats es quien mejor explica este grotesco de la sociedad espectacular. La fotografía y el cine y, con mucha eficacia, los contemporáneos medios electrónicos de comunicación, poseen una función catártica y liberadora, pero al mismo tiempo alienante: el desmantelamiento de memorias, la destrucción de la tradición como el marco social de constitución de la consciencia autónoma y de la actuación ética. Y suplanta a la consciencia, en su sentido cognitivo como experiencia, así como en sus dimensiones expresivas artísticas y en cuanto autonomía moral de la persona. Más exactamente, suplanta la experiencia, su expresión individual y su comunicación social por el aparato: un tema central, aunque marginado, de la sociología moderna de Georg Simmel a Lewis Mumford. La nueva consciencia como aparato es el sujeto exiliado de su propia historia, de sus vínculos sociales y de su experiencia en el medio de su representación como objeto mediáticamente perfomatizado. El narcisismo comercialmente diseminado es la última compensación por su pérdida de autonomía y su impotente pasividad (Subirats, Eduardo, Las estrategias del espectáculo, UANL, p.86 y 87).

Luego entonces, la prefiguración de realidad de Televisa y TV Azteca, donde la estupidez es la norma si seguimos el razonar de Galeano. La estupidez del carnicero espectacular: el uniformado militar transnacional. Ahora, en el 2014, bajo el régimen de Enrique Peña Nieto, México se encuentra bajo el genocidio amparado por la reformas que hace de la Constitución de 1917, sólo un recuerdo. Ya nada queda de ese pacto social. Las reformas han suplantado los ideales de la revolución para dar paso al ideal neoliberal. El ritmo de muertes no disminuye, sólo se maquilla y encubre por parte de los medios oficiales de propaganda y siempre se asocia al crimen organizado sin reparar en el origen y causa de estos grupos criminales transnacionales. Los fenómenos sociales que degradan el tejido social no pueden ser solucionados por el origen mismo del problema, esto es el capital. No puede existir solución a los problemas causados por el neoliberalismo, implementándose más medidas neoliberales. De esta manera llegamos al 26 de septiembre de 2014. Es Iguala, Guerrero. Cerca de 120 estudiantes de la normal rural "Raúl Isidro Burgos" son confrontados violentamente, el resultado seis muertes y cuarenta y tres desapariciones a manos de la policía municipal y grupos criminales, el gobierno municipal en turno, un perredista -esto es, la izquierda institucional-. Y los militares de esa región nada hicieron por detener la masacre, y los testigos presenciales afirman que estos por el contrario obstaculizaban y hostigaban la ayuda a los sobrevivientes de la masacre; así como hostigamiento posterior a los simpatizantes de las manifestaciones sociales ante estos hechos de crimen de estado. El gobierno federal, sin embargo, se dice ajeno a lo sucedido y se inculpa sólo al PRD y como un hecho aislado en el territorio nacional, cuando el infierno se sucede en Chihuahua, Michoacán, Estado de México, Morelos, Baja California Sur y Norte, Tamaulipas, en fin en casi todo el territorio nacional donde la impunidad es la constante y donde confluyen todos los partidos políticos. Lo único respetado es el avance neoliberal. Y que bien puede ser la geoestrategia fijada en un inicio con el Plan de Campaña Chiapas 94 por parte del ejército mexicano dependiente de los amos militares de la trinidad transnacional. Esto es, no sólo privar al EZLN de solidaridad y trabajo social en conjunto con la sociedad civil, sino además sumir a esa sociedad en una cultura de terror, tal y como nos explica Eduardo Galeano: es la lógica misma del rostro capitalista. El ejército se mueve en base a geoestrategia, si esta no existiera no habría tal institución. El resultado general de las cifras de muertes y desapariciones: más de 300000 muertes, cifras mucho mayores que el de las dictaduras formales. Muchas de estas muertes y desapariciones sin el más mínimo interés por averiguar su causa, al considerarse mero ajuste de cuentas del crimen organizado. Otros casos serán vinculados directamente por Amnistía Internacional y Human Right Watch a los grupos castrenses tanto policíacos -ahora ya militarizados- y militares. La institución supuestamente autónoma de los Derechos Humanos en México sólo hace meras recomendaciones que el ejército sólo encubre con supuestos seguimientos a los hechos de tortura señalados. Más los culpables son siempre soldados rasos, no los jerarcas de la cúpula militar, quienes ven los frutos por su dependencia a los jerarcas militares transnacionales. La masacre del 26 de septiembre convulsiona al régimen con sus manifestaciones y se continúa la geoestrategia de infiltración y criminalización de la protesta. Se dice que no habrá impunidad, más no se explica que: ¡no habrá impunidad ante los que se manifiestan en contra de la lógica neoliberal! La dictadura militar hace su montaje de infiltrados supuestamente anarquistas donde su único ideal es la bomba molotov y una idea bastante rara de dogma que antepone la violencia ante la vida y la fraternidad. Digamos que son anarquistas militaristas, esto es, soldados o paramilitares disfrazados de anarquistas. La anarquía como mera destrucción sin ton ni son, esto es, el estereotipo de la sociedad del espectáculo fabricado por sus medios de propaganda y alienamiento.

IV. La libertad o el canto del Auditorio Ché Guevara, espacio de trabajo autónomo y autogestivo.

El aire y el viento. Por los caminos voy, como el burrito de San Fernando, un poquito a pie y otro poquito andando. A veces me reconozco en los demás. Me reconozco en los que quedarán, en los amigos abrigos, locos lindos de la justicia y bichos voladores de la belleza y demás vagos y mal entretenidos que andan por ahí y por ahí seguirán, como seguirán las estrellas de la noche y las olas de la mar. Entonces, cuando me reconozco en ellos, yo soy aire aprendiendo a saberme continuado en el viento. Me parece que fue Vallejo, César Vallejo, quien dijo que a veces el viento cambia de aire. Cuando yo ya no esté, el viento estará, seguirá estando. Galeano, Eduardo, Op. Cit., p. 257.

Yo Víctor Lima Pineda, orgullosamente he formado parte de los lazos fraternos gestados dentro el auditorio Ché Guevara ubicado en Ciudad Universitaria en la Ciudad de México. He sido testigo presencial de los ataques de la autoridad universitaria por parte de sus miembros y de sus grupos porriles para sabotear y acallar las voces libertarias allí reunidas en la organización de abajo hacia todos los lados de esa otra realidad no neoliberal. Y ¿Qué es el Auditorio Ché Guevara? Es un espacio para el trabajo autogestivo donde confluyen muchos idearios políticos mas unidos en la fraternidad, el apoyo mutuo y el respeto a la libertad. Por esta razón los lazos de fraternidad con otros movimientos sociales. Es un espacio donde se genera cultura y comunicación. Por esta causa muchos de los allí reunidos comparten el ideario de la Sexta. Y hacen de sus relaciones sociales otras forma donde el autoritarismo no tiene cabida. Otros más a la libertad la dibujan a sus formas y ritmos propios. Se trata en suma de hacer praxis, de vivir la autogestión. De abolir de alguna manera en el cotidiano al capital; sea en las relaciones de poder allí vividas o en el representar junto con otras organizaciones sociales el apoyo mutuo, la solidaridad, la fraternidad. Hakim Bey vería al auditorio como una zona autónoma liberada de la influencia capitalista. Desde un inicio esto fue un peligro para el régimen por lo cual ni tardo ni perezoso se infiltró por medio del Comité Cerezo, grupo paramilitar que se escuda en una fachada de defensores de los derechos humanos. Este grupo sería expulsado del auditorio en diciembre 2013. Mas el 3 de marzo de 2014 irrumpieron al auditorio y por medio de la tortura hirieron a seis de nuestros compañeros con la complacencia de autoridades y cuerpos de vigilancia universitaria -mucho del material de tortura tiene registro de la universidad-. Después se retomaría al Auditorio y poco a poco se empezaría a comprender lo sucedido. A partir de esta fecha las provocaciones por parte de Rectoría y de policías del gobierno capitalino y federal encubiertos se hace por demás evidente. Así como el continuo hostigamiento por parte de los Cerezo Contreras a integrantes del auditorio. El problema es que muchos grupos sociales aún apoyan a este supuesto Comité pro derechos humanos al desconocer realmente su accionar contrarevolucionario dentro las universidades y otros centros de estudios en su papel de grupo paramilitar infiltrado. Durante las manifestaciones en apoyo a los estudiantes de Ayotzinapa. Policías federales entran al campus universitario con el pretexto de una diligencia por robo de celular. Sin embargo, como explican muchos ¿de cuándo acá la policía federal es la encargada de robos a celulares? Compañeros del auditorio que efectuaban una asamblea confrontan a los policías al romperse la autonomía universitaria y uno de los federales hiere a un compañero por uso de arma de fuego. Esto trae consigo la intervención de la policía del Distrito federal. La autonomía se rompe e ingresan al campus con la intención del desalojo de los ocupantes del Auditorio Ché Guevara. Fracasan en su intento y se hace público lo que desde siempre se ha dado y sabido, la violación permanente de la autonomía universitaria por parte de los grupos de inteligencia federal, también se descubren aparatos de espionaje en la Facultad de Filosofía y Letras; así como la impunidad al policía federal que disparó sobre nuestro compañero. No sin presentar ante los medios de propaganda a los ocupantes del auditorio como causantes de la violencia. La intelectualidad cortesana calumnia al espacio como un lugar nefando para la sacrosanta universidad e incluso prefieren referirse al auditorio como Justo Sierra -El chiste local: Si Justo cierra el Ché abre-. El auditorio es un espacio para el intercambio de ideas y de hacer esa otra realidad no neoliberal. Aun cuando, el grupo paramilitar Cerezo Contreras decía que sólo se hacia trabajo cuando ellos estaban infiltrados en el espacio, este ya se sucedía catorce años atrás, diez años antes de la infiltración paramilitar de este grupo. Incluso muchos del auditorio se movilizaron en apoyo a los Cerezo Contreras, pues se creía el montaje del preso político hecho por el régimen mismo. Esto permitiría su infiltración al espacio, mas su accionar interno posterior los mostraría tal cual eran: sólo objetos alienados al amo militar. Muchos como yo somos antiautoritarios y la quimera estadonación nos asquea, al tener consciencia histórica y consciencia de clase. Otros más su ideal es otro, más el respeto a la otredad es su constante. Quizá con imperfecciones pero hemos tomado la rienda de nuestro sino, nos hemos hecho soberanos con la palabra de fraternidad allí gestada. A raíz de los actos de protesta por la desaparición de los cuarenta y tres normalistas, los medios de propaganda dieron continuidad a su casa de brujas sobre los grupos anarquistas. Casa de brujas que no es nueva dentro nuestra coyuntura histórica ni dentro la historia de la anarquía en México. Recordemos la suerte de Julio Chaves Lopéz, de Praxedis G. Guerrero, de Ricardo Florés Magón, así como de otros anarquistas mexicanos asesinados o confinados por los regímenes en turno. O la historia de la anarquía en todo el mundo: los mártires de Chicago del 1 de mayo; Sacco y Vanzetti; Tom Mooney; Gustav Landauer y Erich Mühsam. En fin la lista es interminable, al ser la anarquía un peligro latente a la lógica del capital. Mas los medios de propaganda como Televisa y TV Azteca no repararon en que muchos de estos actos era realizados por grupos infiltrados por el mismo ejército, o lo saben y lo callan por ser parte de la oligarquía en el poder neoliberal. Y pasan por alto los trabajos de autogestión realizados por la diversidad libertaria mexicana, la cual no sólo confluye en el Auditorio. Las ansias de hacer validos a la libertad y la autonomía se encuentra diseminada por todas partes donde la dignidad está presente. Ahora, muchos de los participes del auditorio somos señalados como las cabecillas de estos actos de podredumbre y legitimación del Estado neoliberal. ¡No! Nunca antepondremos la vida con el pretexto estereotipado de lo que según desea el anarquista, de acuerdo a los ideólogos militares transnacionales y sus cortesanos espectaculares de Televisa, TVAzteca, Canal Once, Reforma y demás medios de propaganda neoliberal. De acuerdo al periódico Reforma este señalamiento se da por los grupos de inteligencia del estado. ¡Tonterías! Los responsables de esto son los paramilitares infiltrados Cerezo Contreras, ¿quién más tendría nuestros nombres y además apodos en muchos casos erróneos -sabían nuestros nombres pero nunca dialogaron o convivieron en verdad con nosotros-! Esto se suma a hechos pasados de difamación donde aparecieron carteles con el nombre de varios ocupantes, esto cuando aún no sabíamos de los intereses reales del grupúsculo de los Cerezo Contreras. Otro dato curioso para reflexionar, este grupo en su carácter de Comité es quien lleva el registro de todos los presos de consciencia y uno de quienes dice proteger a dichos presos. La realidad de la posesión de estos datos puede tener otro trasfondo aún más grotesco. Los medios de propaganda y los intelectuales cortesanos al capital nos presentan a los ocupantes del auditorio como personas sin un ápice de consciencia social, política y cultural. Por mi parte la página comunicativa que desde hace más de diez años llevo en la red: Somatl, así como fanzines y otros medios de difusión comunicativa. Muestra mi pensar. El cual me enorgullece. Pues marca mi soberanía. Yo soy yo por los aeones y mi única ley es haz lo que quiera tu voluntad. Yo soy la radio del ente. Otros más su crear consciencia los dibuja como seres donde la vida fluye henchida la cual se traduce en innumerables talleres y expresiones artísticas. Vale una invitación a las representaciones teatrales y eventos culturales al Auditorio a todo ser ansioso de pasar un buen rato de su existencia. Cada quien a su modo y ritmo se forja su ser. Algo que dudo en verdad suceda en esos supuestos intelectuales alienados a la lógica neoliberal, aun cuando se pretendan críticos de él, su sumisión es total. Incluso Margo Glantz en alguna ocasión nos vituperaba como seres sin ningún acercamiento al conocimiento humano, yo reí para mis adentros y tuve ciertos sentimientos encontrados, pues Glantz había hecho la traducción de varios textos de Georges Bataille, quien no era ningún conformista y por el contrario de él abreve el término de soberanía. Veía con tristeza la superficialidad de varios intelectuales que sólo se barruntan de citas y no llevan a la práctica la enseñanza fantasmática -aun cuando éste fuera su traductor- como bien explica Roland Barthes. No dibujaban su propio rostro sino que eran absorbidos por la lógica del capital, se hacían meros cortesanos de la lógica capitalista . ¡Ah, José revueltas cuánta falta haces! Por cierto Revueltas en su alegato de defensa por los hechos del 2 de octubre de 1968 decía (y creo encaja a la perfección en nuestro contexto para nosotros los ocupantes del Auditorio Ché Guevara): [...] de que haya habido destrozos en las demostraciones públicas de 1968, nos hace culpables de "daño en propiedad ajena" a los que participamos en el Movimiento. Es decir, de un fenómeno social y de las perturbaciones que éste necesariamente causa en todos los sitios y países del mundo donde se produce, el Ministerio Público pretende culpar de tales accidentes materiales a las personas en quienes dicho fenómeno tuvo su expresión social [...] En el caso nuestro [...] se produce un fenómeno curioso enormemente revelador. La diferencia entre presunción y certeza se disuelve, desaparece, y unifica los dos conceptos de las diferentes atribuciones del juez y del Ministerio Público en una sola e indivisible relación conceptual: la evidencia, para ellos, de que no somos procesados políticos, sino delincuentes comunes. ¿Qué significa esto? Significa precisamente que la distinción que obra a favor de los presos comunes al considerarlos presuntos responsables de la comisión de un delito, en nuestro caso es nula, no obra, no existe y nos condena de antemano, puesto que ya se nos considera autores de robos, depredaciones y homicidios. Desde que el juez dictó la formal prisión, y ya no se trata sino de establecer el grado en que cometimos dichos delitos, por lo que el juez ya tiene listas las sentencias. ¿Cómo calificar esta actitud, ya no de este señor juez y los representantes del Ministerio Público, [...] sino del Poder Judicial que la tolera y la aprueba sin que a sus integrantes se les caiga la cara de vergüenza? [...] Señalemos primero, antes de seguir con lo anterior, una cuestión de principios, en la que todos los ciudadanos del país, todos sin excepción, deben reparar, puesto que a todos afecta con la misma gravedad y en la misma magnitud. La unilateralidad, la parcialidad, el carácter dogmático, excluyente, autoritario e impositivo, del concepto con que se nos impide el acceso a la definición de procesados políticos, en virtud de su propia naturaleza, deviene, en la realidad práctica de los hechos, como parcialidad amañada, facciosa, partidista, de la conducta misma del Poder Judicial entero, íntegro, total. Por cuanto el Ministerio Público (o sea la Procuraduría de Justicia), y el juez (o sea, la interpretación de la ley), funden sus atribuciones en una sola y unificada actitud, quiere decir que este expediente puede funcionar, a voluntad y de modo idéntico, en cualesquiera circunstancias y al margen de la ley, cuando así lo requieran los intereses políticos de la persona encargada del mando supremo de la República. Con ello se anula, claro está, la naturaleza independiente del Poder Judicial. Claro que esto no es un descubrimiento del otro mundo. Es la realidad del país, y la realidad del funcionamiento de nuestras ficciones institucionales [...] La no existencia de presos políticos ha terminado por convertirse, para el régimen, en un punto neurálgico, donde hace crisis toda la demagogia de su estructura. Este es un punto esencial por cuanto es el punto donde se apoya, en esta etapa toda la estructura ideológica mistificada del régimen y con la que pretende ocultar su naturaleza antidemocrática. Los argumentos respecto a la no existencia de presos políticos en México, comienzan por respetar cierta apariencia lógica, para después irse impregnando poco a poco de su irrealidad como esos cantos rodados a los que se añadiera, en el caso nuestro, cada vez las razones más peregrinas. Los primeros argumentos, pues, revisten más o menos alguna solidez. No hay presos políticos, porque en México los partidos electorales gozan de entera libertad. Aquí ya el argumento comienza a cojear un poco. Se excluyen a todos los partidos no registrados, a la oposición no reconocida oficialmente por el gobierno. No hay presos políticos en México, porque todavía no están presos los miembros del Partido Oficial [en nuestro contexto histórico, no hay presos políticos porque no están presos Carlos Salinas de Gortarí, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quezada, Arturo Montiel, Eduardo Bours o Felipe Calderón Hinojosa, etc.]. [...] en su IV Informe de Gobierno, el primero de septiembre de 1968, el presidente de la República, Gustavo Díaz Ordaz, declaró ante la Representación Nacional, solemnemente reunida para escucharlo: "No admito que existan ’presos políticos’; preso político es quien está privado de su libertad exclusivamente por sus ideas políticas, sin haber cometido delito alguno". No es el Poder Ejecutivo el órgano que tenga facultad alguna para admitir o no admitir la condición jurídica, real o supuesta, en que se encuentran las personas que han perdido su libertad en el país. No es el presidente de la República el que puede calificar a su antojo -o fuera de su antojo- la naturaleza de unos delitos u otros: de ninguno, para decirlo con toda claridad. No es el presidente de la República la persona con autoridad alguna para decidir qué son y qué no son las ideas políticas, ni siquiera qué son las simples ideas, políticas o no. [...] De un tiempo a esta parte, las Cámaras sólo producen representantes al nivel de la sociedad de consumo: locutores comerciales, es decir, vendedores de artículos desechables, tan desechables como ellos mismos: úsese y luego tírese. (Y la mayoría de ellos, de los representantes, son tan desechables, que ni se les usa ni se les tira). [...] me interesa una de las acusaciones del Ministerio público, no porque no esté de acuerdo con ella, sino porque el Ministerio público no sabe formularla. Cuando habla que incitemos a la rebelión [...] Dice el Ministerio Público que intentamos cambiar la esencia de México o de su Estado. ¿Cambiar su esencia? ¡No, señores del Ministerio Público! ¡Encontrarla, descubrirla! Desenajenar la esencia de México, hacerla del hombre, objetivar en ella al ser humano. Pero no sólo por cuanto a México, sino por cuanto al mundo [...] En México no es una clase determinada la que tiene el mando. Es un "Club del Poder", por encima de la sociedad, que disgusta y oprime a los más vastos sectores sociales, entre los que se encuentran ante todo, la clase obrera y las clases medias. Por eso el brote -mediatizada la clase obrera- nació y creció de la Universidad, de la juventud estudiosa, de la juventud nueva, que espera se abra el camino al socialismo. Esto tiene su expresión más inmediata, así en la lucha contra el totalitarismo del Partido oficial [y ahora un totalitarismo con sus comparsas PAN, PRD, MORENA y demás complacientes legitimadores de los dictados neoliberales] [...] el único contenido del tiempo, cuando se convierte en Historia, es la acción: sea subjetivamente, en la cabeza de los hombres, como pensamiento; sea de un modo objetivo, en la pasión viva de la lucha de clases. Cada revolución tiene su propio lenguaje [...] (Revueltas, José, en Los procesos de México 68. Tiempo de hablar, alegatos de defensa, Asamblea Legislativa del Distrito Federal, p. 93-122).

Ahora al haber analizado esto vemos muchos símiles actuales, se niega la existencia de presos de consciencia en el México neoliberal de hoy. Y ahora, a los ocupantes del Auditorio Ché Guevara, -auditorio ocupado en su momento histórico por Revueltas- se nos pone en la mira por delitos ajenos a nuestro trabajo cultural, político y social fuera de la lógica capitalista. Y la acusación por parte del régimen déspota es que somos los cabecillas de los actos de violencia cometidos en los actos de protesta por los hechos ocurridos el 26 de septiembre en Iguala Guerrero, se dan nuestros nombres y nuestras supuestas actividades terroristas. Esto hace que la intelectualidad cortesana, a la que Revueltas jamás perteneció, se apreste a silenciar al Auditorio Ché Guevara por ser considerado por ellos, un espacio de lumpenes y drogadictos. Que el auditorio debe ser un espacio abierto para la comunidad estudiantil -sin reparar que nunca ha estado cerrado para la participación activa de nadie-, sólo que estos intelectuales cortesanos desean que sea un auditorio regido por Rectoría. Ante todo siempre presente la figura de una autoridad sobre el destino de los individuos. Siempre la necesidad cortesana del centralismo en su siempre cacareada tripartita. Otro hecho a tomar en cuenta es que si somos procesados no será por haber cometido delito alguno, sino por nuestras ideas y praxis social y política, por lo tanto aunque lo niegue el sistema, seremos presos de consciencia. Como muchos otros presos más diseminados por e territorio mexicano, ni hablar en el mundo entero. La democracia es una ficción neoliberal: Sin embargo, el Auditorio Ché Guevara en sí mismo es viento, y como tal, aun cuando algunos ya no estemos en él, el viento seguirá: la libertad y la rebeldía pertenecen al ser por naturaleza. O en palabras de Albert Camus: "El arte y la rebelión son eternos (Camus, Albert, El hombre rebelde, ed. Losada)." Pues dentro el Auditorio Ché Guevara, no hay líderes ni recibe apoyo de oscuros intereses. En el Auditorio Ché Guevara los lazos de fraternidad se dan por voluntad propia, por el deseo firme de cada cual de ser aquí y ahora la dignidad de esa otra realidad ajena al capital. Quizá con imperfecciones, mas se hace. El Auditorio Ché Guevara es un espacio donde la praxis es su constante le pese a quien le pese.

V. Mi singularidad: mi único y mi propiedad. El pobre, el emboscado.

Ser pobre quiere decir: no carecer de nada, salvo de lo no necesario, es decir, pertenecer alguna vez a lo libre-liberante, es decir, mantenerse en relación con lo liberante. Heidegger, Martin, La pobreza, ed. Amorrortu, p. 113.

En mi caso, no deseo ser un mártir, aborrezco este dejo judeocristiano, lo mío es más la voluntad de poder, mi afirmación al éxtasis, al placer. Mas no he de callar y mostrarme servil a aquello que me asquea, en este caso la lógica nihilista del Sistema Mundo Capitalista o Sociedad del Espectáculo, o como yo lo llamo el Panóptico Carcelario de las sanguijuelas transnacionales. Para mí el neoliberalismo, y el capital en sí, es podredumbre. Lo imbécil hecho norma. Si acceden a la página de Somatl (www.somatl.blogspot.com y www.somatl420.wordpress.com o en www.clon.uam.mx) se podrán dar una idea de lo que quiero decir. Y los sistemas que lo cobijan no me representan; por el contrario, me anulan, me enajenan al condicionante plusvalor. Si dócilmente me plegara a los dictados neoliberales no podría ostentar orgulloso mi sino, mi soberanía y decir extasiado: yo soy quien soy. Mi lance de dados está dado. Pues ya hace tiempo fui emboscado. Los mayas y otras culturas antropocósmicas predecían el cambio, o evolución, del aeón. Y en este aeón, en Gaia no hay cabida para la podredumbre del capital. El planeta como el logos es en todos y no desea seguir soportando su desmembramiento. Nuestro hogar es Gaia y ninguna frontera impuesta por la podredumbre capitalista acabara con esta ley natural y el deseo de amarla y protegerla de sus sanguijuelas capitalistas. Al logos lo rige el azar, el caos en su expresión más sublime y henchida: de este modelo natural abreva la anarquía y el pensamiento de las mentes antropocósmicas más lucidas. Toda la humanidad consciente habrá -y ya lo hace- de unirse en el fin común: la abolición del capital en todas sus formas, así como de los regímenes que la sustentan para dar paso a la evolución plena del individuo y de la sociedad sin trabas coercitivas. La máxima situacionista es hoy tan valida como cuando fue sentenciada: ¡Piensa global! ¡Actúa localmente! Mi ser es para rendirle culto al ente, que como diría Heráclito de Efeso, no es ni dios ni demiurgo alguno, mas es el henchido aeón en su afirmación. Yo soy el pensar y en eso ningún eunuco del alma podrá siquiera saber a lo que me refiero. El éxtasis está vedado a lo imbécil. ¡Viva la anarquía! ¡Viva la libertad, la fraternidad y la autogestión! Yo soy la radio del ente. Yo mi único y mi propiedad y sólo ansioso por los besos de mi diosa escarlata. Mi ninguna. Pues el amor lo es todo. ¿Y tú no? Eunucos del alma esta es una rEvolución global y nada podrán hacer para impedirlo, pese a sus centros de exterminio. Pues está en juego lo humano, la consciencia, el Ser. ¡A crear situaciones! ¡A crear zonas liberadas! Todo hombre y mujer es una estrella. ¡Apareced, oh niños, bajo las estrellas y tomad vuestro colmo de amor! La palabra de la Ley es Thelema. Haz lo que tú quieras será todo de la Ley. Amor es la ley, amor bajo voluntad. Así sea. La rEvolución es aquí y ahora. Esta es la rEvolución de los brujos del aeón y la vibración es henchida. Y en este saber sagrados los sacros enteógenos nos esperan para la comunión. Sea pues en todos el pensar: sea en todos el amor. Así sea por el aeón.

Ver en línea : www.somatl.blogspot.com

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