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Marina Abramovic

Miércoles 23 de diciembre de 2015, por Antonio del Rivero (Fecha de redacción anterior: 11 de septiembre de 2015).

Pionera en el uso de resultados como una forma de arte visual, Marina Abramovic es una artista del performance que pretende conquistar los pensamientos y sentimientos, identificando y mostrado los límites del cuerpo con experiencias que han llegado a poner en riesgo su propio estado físico y mental. Siendo hija de guerrilleros yugoslavos, en un principio su performance era una forma de rebelión en contra de su estricta educación y cultura represiva del gobierno de Tito.

Sus presentaciones se ven encaminadas a liberarla de su pasado, explorando los límites, soportando el dolor, el cansancio y el peligro de la búsqueda en la transformación emocional y espiritual. En sus performances se ha lacerado a sí misma, se ha flagelado, ha congelado su cuerpo con bloques de hielo, tomado drogas para controlar sus músculos hasta quedar inconsciente o hasta casi morir de asfixia dentro de una cortina de oxígeno y llamas, con el objetivo de ser la representación de situaciones en la que el espectador se pueda ver relacionado, teniendo en cuenta a todo momento la relación del artista con la audiencia inmiscuyéndolos en todo el proceso del performance. Usando la vida como recurso desde el cruce de la línea vida-muerte, su performance se hace trascendental cobrando un sentido magnético y espiritual pues toca, con elementos más allá de la ética tradicional, utilizando sus propias vivencias como herramienta, convirtiéndolas en la base contextual para la compresión de su obra.

De la mano del artista alemán Ulay Abramovic realiza performance con el objetivo de explorar los parámetros del poder y la dependencia dentro de la relación triangular entre ambos y los espectadores. Entre los performances más trascendentales se encuentra “Rest Energy” en donde sostenían un arco tirante cargado con una flecha que apuntaba al corazón de Abramovic siendo sostenida con la fuerza de sus cuerpos.

Tras separarse de Ulay Abramovic regresó a las presentaciones en solitario y comenzó a utilizar el filme y video para realizar sus videoinstalaciones, presentando en 1997 "Balkan Baroque" en un escenario que tenía pantallas de video que exhibían imágenes de sus padres, mientras se dedica a limpiar lentamente los restos de carne de un montón de huesos de animales, teniendo el performance alusión a la guerra de los Balcanes.

Otra de las piezas representativas de esta artista es “Balkan epic erotic” que presentó una serie de secuencias cinematográficas inspiradas en ancestrales y eróticos rituales eslavos que tenían como propósito invocar a diversas fuerzas de la naturaleza que proveen de tierras fértiles, expresando que los hombres y mujeres no se avergonzaban de exhibir sus genitales. Abramovic ha presentado su trabajo con actuaciones, sonidos, fotografía, vídeo, escultura y objetos en exposiciones individuales en las principales instituciones en los EE.UU y de varias partes del mundo con el objetivo de causar sensaciones y ver los límites de las mismas tanto propias como las que provoca en los espectadores haciendo uso de un proceso de introspección antes de cada performance.

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