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Coreografía en Sexto No Silicona, obra de Habacuc

Sábado 29 de marzo de 2008, por MarcaAcme.com

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Coreografía, obra interactiva del artista costarricense Habacuc, fue presentada durante un encuentro de artistas en Costa Rica, el Nosilicona.

«Nosilicona facilita espacio para ensayar durante un mes, recursos técnicos, tecnológicos, logísticos y un registro fotográfico y audiovisual de su espectáculo o propuesta. La propuesta es representada en un espacio elegido por el artista. Después de cada presentación se realiza un conversatorio entre el público y el amigo silicona (teórico, artista o intelectual invitado a compartir el mes de creación con el artista seleccionado) esto con el objeto de crear discurso acerca de nuestro quehacer artístico.»

Habacuc presento el siguiente proyecto

«El proyecto consiste en experimentar en la interacción de danza en formato digital, específicamente en el soporte Internet.

La idea es apropiarse de los servicios de sexo interactivo por web cam, donde un o una profesional baila y seduce al cliente a través de una cámara y el usuario lo mira y le dirige los movimientos "coreográficos" de el o la interprete. La idea pasa por presentar este ready made contemporáneo en un espacio convencional de la danza, ya que tendrá una temática, un estilo y cualidades de movimiento, una estética (vestuario,u otros elementos visuales), música o sonido original. Esto se logra contratando dicho servicio y proyectándolo en vivo mientras se dirige los movimientos del bailarín o bailarina.»

El proceso seria documentado en fotografia por Roberto Feigenblatt

Las fotografías usadas no reflejan los actos de la bailarina, sino las reacciones del público ante la coreografía en proceso.

Ahora voy yo...

Habacuc nos enfrenta ante un espectáculo que no solemos ver en forma colectiva, detenida. El ver pornografía, un acto "intimo" en cierta manera, es una forma aceptada de voyeurismo "on demand", realizado para la propia satisfacción de quien o quienes lo ven. Incluso en las salas de cine porno donde muchos extraños ven escenas de contenido sexual, la confianza y apertura es nula o casi nula. Eso claro esta, sino es que fuiste a buscar pareja a una de esas salas.

Por otro lado, por muy porno y low-budget que una película sea, esta siempre tiene una dirección: un objetivo o linea que sigue, es decir, una narrativa. Bueno, que se puede pedir de una película porno? Pero esto no queda tan así.

El arte como institución es un producto de carácter social, un derivado de la civilización que somos. Cada generación cambia un poco a la sociedad de la cual es parte, y el arte es de esos productos de la civilización que mejor sublima los instintos básicos de supervivencia. La necesidad de alimentarse se convirtió en agricultura y ganadería. El derivado artístico de eso es el arte culinario, y por distorsión de la producción en masa ahora tenemos cadenas de restaurantes fast food. Que pasa cuando el sexo (como acto de sobrevivencia) es distorsionado por la civilización?

Al final de cuentas, una pieza de ballet clásico no es más que la forma más sofisticada (o perversa) de describir una buena follada entre dos amantes. Este ballet, coreografía o danza, se complica con elementos como ritmo, narrativa, dirección, vestuario, y cientos de elementos artificiales. Así de la agricultura pasamos al fast food, en el sexo pasamos de la sobrevivencia de la especie al porn.

Y todos vemos porn. O la hemos visto; y cuando la vimos no dejamos de verla. Al final de cuenta, con ballet-vestuario-danza-y-coreografía inserta, sigue siendo la misma cosa. Nos encanta verla, pero otro producto de la civilización nos obliga a hacerlo con sigilo: ese producto es el Morbo (para otros conocido como Moral), y con tal morbo/moral defendemos esas pequeñas licencias que nos tomamos para romper lo establecido, lo correcto.

El lenguaje es otro producto social. El lenguaje es al final de cuentas intercambio de información. Y como civilización tenemos muchas maneras de medir eso: lingüística, semiotica, sistemas de información, estadística, informática, telemática. De gritos ininteligibles entre cavernícolas pasamos a relaciones personales mantenidas por cámaras de internet.

El dinero es otro producto social. Al principio no había dinero, solo trueque. Pero la historia de la Economía nos explica como las cosas se fueron complicando, y complicando, y complicando, hasta tener Bancos Mundiales, Tigres asiáticos, Monedas Europeas, países en bancarrota, maquilas de bajos salarios... para que al final de cuentas los empleados reciban su salario y puedan pagar por los otros productos de la civilización que les permitan sobrevivir y mantener la especie: una casa, servicios básicos, crear una familia, y ver porn en la intimidad de la casa.

En el camino todos estos productos de la civilización olvidaron que nacieron juntos y de unas cuantas necesidades básicas. La necesidad de que las cosas "se vean mejor" le denominamos estética, pero olvidamos que la estética es simplemente maquillaje de esas necesidades básicas. Esa gramática (estética) que hace que "la danza" sea Danza la tomamos por sentada, y que siempre fue así: un director coordina el ballet en base a un discurso; y eso le llamamos arte, arte sacralizada, establecida y aceptada.

Cambiemos las reglas. Apliquemos la estética a otros productos de la civilización para ver como la estética pierde el significado y cae por si misma descubriendo los fundamentos mismos de la sociedad: que la morbolidad/moralidad es tan solo una máscara para ver de frente sin que nos vean el rostro.

¿Se puede crear Arte (producto último de la civilización) sin las máscaras y artificios que sostienen el andamiaje mismo de la sociedad?

¿Podemos producir cerámica sin hornos?

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