El director

Lunes 25 de febrero de 2008, por Coro de Babel

Por Fernando Zabala

El director de teatro es un observador, pero conjuntamente con los actores Se vuelve un creador imprescindible para la obra que se ensaya. Hoy el director de teatro tiene la posibilidad de recibir un texto de determinado

Autor, o de escribirlo y dirigirlo el propiamente, pero el director de teatro también atraviesa una suerte de crisis, porque ya deja de ser imprescindible, los actores empiezan a coordinar su trabajo, en una actividad conjunta que no coloca a nadie en el rol apelativo del director.

Primero fue el autor de teatro el que dejo de ser un elemento que si o si debía estar en la obra, quizá desplazado por el propio director, ambicioso en escribir su propia historia, pero el autor sigue siendo necesario, importante y exclamado por los actores que vieron su lugar vació, y no solo que les vino la nostalgia, no tenían un dramaturgo

Que les escriba algo similar ocurre con el director, ahora son los actores quienes no tienen un director que les hable, que los guíe en aquel largo camino de la creación escénica. Nos hemos dado cuenta que además del actor, se vuelve una necesidad la de la dirección y la dramaturgia.

Será cuestión de volver a ese teatro militante, compuesto por tres valores fundamentales, los actores, el director, y el autor. Pero el director ya tiene un lugar más incierto en el teatro, al menos es lo que el teatro experimental o teatro nuevo quiere liquidar o poner de moda.

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