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Teatro político

Viernes 28 de marzo de 2008, por Coro de Babel

Por Fernando Zabala Piscator ha sido el iniciador de un teatro de protesta, y Brecht le siguió con su teatro apuntando a la cabeza de los burgueses en honor al proletariado de su época. Pero también fue Albert Camus quien desarrollo en su obra un humanismo fundado en la consciencia del hombre y sus acciones como tal. Becket también hace un teatro político aunque lo hallan encumbrado en el teatro del absurdo, entonces el absurdesco teatro político de sus obras que representan al hombre como un ser trágico y sin esperanzas para el futuro. Artaud con su Teatro de la Crueldad es otro exponente, en donde sus escritos no habla de otra cosa del fracaso de la modernidad y de sus teorías de la moralidad.

El Teatro político tiene que ver con la necesidad de directores y dramaturgos de poner al teatro a las alturas de una realidad epocal en donde este debía presentarse como una herramienta social para pensar los sucesos que marcaba la historia de cada país. Otro es Peter Weiss quien sigue a Brecht en cuanto a influencias y estructura teatral. Piscator anunciaba ya un “teatro documental” que justamente como lo indicaba su título tenía que ver con documentar la historicidad del momento. El teatro político a veces es peligroso, porque es tendencioso a pegarse a las ideologías, por lo tanto puede politizarse o peor aún, servir como un teatro partidario y no un teatro de masas.

En la actualidad, el teatro político puede estar más ligado a Harol Pinter en Europa, y a Arístides Vargas en América Latina, dos directores y dramaturgos muy opuestos por la visión de mundo, constituida por la civilización en la que viven, y por un drama epocal diferenciado en la historia, sin embargo, a lo mejor, la idea de vivir en un mundo capitalista y globalizado pueda unir sus consciencias de algún modo.

El teatro épico no puede dejar tan fácil los escenarios del mundo, porque este se trata de la función social, del tono político de una sociedad, aunque su origen este en el romanticismo Alemán, hoy por hoy el teatro político tiene una vital en el mundo.

Este teatro dialéctico, nos instala la reflexión humana ineludible, la pregunta por lo social y el autocuestionamiento individual dentro de lo grupal. Sartre tiene otra concepción del teatro político, que aún siendo efímera, tiene un efecto importante, en todo lo que es el hombre contra el hombre, deviene en sociedad rebelde y salvaje. Todavía el teatro político no deja los escenario y jamás lo hará, porque el día que no se lo lleve a cabo, el teatro perderá un lugar importante en la sociedad como voz parlante de injusticias y de fuente documental-histórica de los hombres.

1 Mensaje

  • > > Crítica y aplauso 31 de marzo de 2008 11:23

    Es encomiable que se toquen este tipo de temas, por su importancia política e histórico-social, pero ojalá y se profundizara más y mejor, aunque abarcara un par de entregas, pues, creo que para quien no conozca del tema difícilmente se le despertará el interés por saber más acerca de él, no es suficiente con sólo mencionar los autores sino el contenido de su obra, la corriente a la que pertenecieron y el tiempo que vivían.

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