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Nunca existió la vanguardia en el teatro

Lunes 26 de mayo de 2008, por Coro de Babel

Pensando en el teatro de la modernidad, hay muchos planteos que no se han resuelto, a pesar del tiempo, de los géneros y de las diferentes vanguardias según las variaciones epocales.

Quizá es porque esos problemas que manifiesta el teatro no pueden resolverse en las realidades complejas que se van suscitando, pero tampoco el teatro pretende resolver agujeros sociales, por causas de las políticas, religiones, o por la misma sociedad en su conjunto.

El teatro no tiene que ser vanguardia para poder innovar un estilo, si no más bien, que la vanguardia nunca existió, tal vez lo que se pensó es que la renovación o la creación de nuevos géneros pertenecían a una suerte de vanguardia de futurismo que no fue otra cosa que la creación de un teatro desarrollista, y en tradiciones de diferentes curvas debido al tiempo. Pero las dramaturgias, siempre han partido de un mismo lugar, es decir, del teatro mismo. La vanguardia existe solo cuando se inventa una nueva disciplina y no nuevas ramificaciones dentro de la misma.

Quizá el teatro se abrió de una manera fragmentada en el siglo XX, por ello los planteos en la modernidad no hallan sido resueltos porque el teatro se pensó desde los niveles más intelectuales, académicos, que populares, entonces, empezó el fracaso del mismo con la llegada de un teatro hermético para un espectador menos elaborado en sus reflexiones, y así se llega a la temible conclusión que el teatro ha sido su propio espejo y no el de una sociedad que se incendiaba y necesitaba de los enunciados teatrales para poder tener memoria en medio de las distintas crisis.

Se puede decir que el teatro social, el teatro político, salva al teatro mismo de caer en las redes del abandono y del exilio que pretendían del mismo los intelectuales de las academias teatrales, y con ello no me refiero a los investigadores, si no a un teatro de elite. Es ese teatro con su simbolismo, su mirada aguda a la realidad con la fantasía o sin ella, la que se hace presente en momentos en que el mundo precisaba algo más que un retrato, una pintura, una canción, si no el hombre representado por el hombre.

Esto no quiere decir que la crisis económica, social, política, educacional, y cultural, hallan mejorado, pero si son los escenarios más comunes de un teatro que no es vanguardia, si no que es un teatro que aborda la misma estructuras del drama moderno Ibseniniano desde hace más de un siglo ¿Puede haber vanguardia sobre esas mismas bases? ¿O lo que hay es creación de géneros, modismos, estéticas?

El teatro siempre fue el mismo, las vanguardias fueron los títulos que los académicos le pusieron a un teatro que se renovaba en géneros pero no en estructuras, lo que si existió fue la articulación y proyección de un teatro distinto, pero lo nuevo que se quiso rotulizar como lo nuevo no fue lo distinto, si no lo parecido con distintos niveles de composición en las dramaturgias de la representación.

Fernando Zabala

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