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Teatro comunitario

Miércoles 16 de julio de 2008, por Coro de Babel

El Teatro Comunitario nace en el año 2001 en la Argentina, uno de sus fundadores es Ademhar Bianchi quien coordina el grupo ¨Catalinas Sur¨. El Teatro Comunitario es hecho por vecinos para vecinos en un barrio o comunidad que quiera comunicarse o simplemente expresarse. El Teatro Comunitario surge de una necesidad grupal, de un pueblo, de una ciudad o un barrio, para comunicarse a través del teatro, el teatro visto como un derecho del ciudadano, en donde la gente se manifiesta por alimentación, educación, en donde deben estar en sus prioridades, derechos y obligaciones de un Estado ausente.

Los integrantes de una comunidad de Teatro Comunitario se denominan actores-vecinos, son amateurs en el sentido Francés de la palabra porque hacen lo que aman aunque sea tan solo por ingresar en la actividad lúdica que despierta el teatro. Sus integrantes reciben talleres de actuación y canto, en los espectáculos intervienen los cantos populares, la murga, los autómatas fabricados por ellos mismos, el “clown” como un personaje travieso y escurridizo.

Los grupos de Teatro Comunitario trabajan en la inclusión y la integración de sus participantes, aunque no reciban dinero por estar en esas compañías de treinta o hasta de trescientos actores, los grupos responden por una sola motivación, actuar. Todo individuo de su propio barrio que quiere participar de ese fenómeno social-teatral puede integrarlo de manera voluntario.

La creatividad surge colectivamente en grupo, los actores son los dueños de la ficción que se representa tanto en clubes cerrados con gradas o en espacios abiertos, ellos mismos construyen su vestuario, su maquillaje y con ayuda de coordinadores sus personajes. El Teatro Comunitario es colosal en la Argentina y existe hasta una Red Nacional de Teatro Comunitario de varios grupos en el país, muchos funcionan en sectores marginales de periferias.

Los directores o coordinadores de estos grupos muy concurrido de docenas y docenas de actores, no imposibilitan la tarea imaginativa si no que la proyectan, mayormente a los críticos de teatro se los invita para participar, pero no para hacer críticas, ya que como dije antes, es un teatro hecho por el pueblo y para el pueblo.

En el Teatro Comunitario puede haber un niño de 12 años como un anciano de 89, no interfieren las edades, ni las condiciones, ni los rasgos físicos, es un teatro abierto a la comunidad y a los elementos pedagógicos y didácticos necesarios en una sociedad que desea expresarse aunque más no sea de manera aficionada, lo importantes siempre será ser un conjunto y un todo.

Los directores o coordinadores se adaptan a las posibilidades del vecino, sin taparlo en límites y técnicas actorales, de este modo el espectáculo se construye desde lo que la gente aporta y tiene como vivencia. Sus directores alientan a jugar, a cantar, a bailar, no importa que no lo sepan hacer como los profesionales, lo que vale es hacerlo en pos de una sociedad teatral más abierta y menos arbitraria.

Los grupos de Teatro Comunitario están en permanente renovación, cambio y circulación, la idea siempre es incluir al individuo ya que siempre este se encuentra aislado por diferentes motivos, el Teatro Comunitario aprovecha los recursos de su comunidad para llevar a cabo un teatro que puede llegar a contagiar a todo un barrio, una ciudad, y porque no, un país.

Es muy común encontrar hasta familias participando, padres e hijos en un mismo sentido hacia una misma dirección artística y social, en este sentido genera una comunión y recuperación de una segmentada sociedad a partir del trabajo colectivo en la célula social más primaria, por todo ello, el Teatro Comunitario es un Teatro sagrado hacia la territorialidad, conceptualmente ocupando espacios como la plaza, el galpón, la Escuela.

El Teatro Comunitario hace que el barrio o comunidad no sea utilizado solo como espacio dormitorio, si no que también hayan actividades que lo concentren en las dinámicas de unificar a los vecinos en tener algo en común que es la teatralidad.

El Artista es un ser sensible e inteligente, organizador de realidades, dominador de espacios y tiempos, hombre de la ficción y de la realidad, conocedor de sentimientos y sensaciones, de gestos, actitudes y pasiones, provocador de personajes y de públicos Es él y es otro, es la imagen, el espejo, creativo hasta lo inimaginable, utópico. Socio del silencio y del grito, portador de palabras de los de adentro y de los de afuera, la voz de las voces acalladas, de la mayoría silenciosa, el cuerpo de los invisibles y los desaparecidos, el que muere y vive mil veces, el que siempre está.” Así lo afirma Alberto Sava.

Por Fernando Zabala

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