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¿ME NIEGAS LA LUZ DEL DÍA?

Jueves 2 de abril de 2009, por Hipòlito J.S.

Y bebiendo un poco de odio me viene un enjambre de sobresaltos. Sabes, estoy de acuerdo con eso del pasar de los días como gran remedio y por eso tardé tanto, por el tiempo para olvidarla. No hace falta que te escriba de quién hablo, me parece innecesario decirte que esa desgraciada de la Magos pasa a mi lista de gente pa` no odiar… y ultimadamente, después de tanto tiempo me parecería exagerado reiniciar nuestra correspondencia con cosas tan quitatiempo como el amor y esas cosas de los cortejos que nunca te llevan a nada; si acaso a refrescarte la resequedad dejada por los méndigos sinsabores… ¡ya qué te digo!, si por toditos los poros me sale el orgullo mezclado con poquito de mezcal, que es para lo único que me alcanza…chinga.

Ya entrando en cosas de otra índole (apoco no me leo bien licencioso), pues podría inventarte miles de pretextos para que perdonaras mi ausencia, en serio podrían ser un buen, pero no tengo otro más verdadero que el de la ausencia, ¡sí mano!, la ausencia de pronto un día te llega así de golpe y ni siquiera te da tiempo de tomar tus maletas. Así me pasó, de un de pronto no sabía ni dónde estaba parado; no sé si te ha pasado, algo así como sentirte de verdad perdido, que no sabes si tu casa es tu casa, si debes estar ahí, si mañana será bueno seguir con la rutina. Así la cosa, jodida, miras a todos con su cara cúlica, te sientes sin rumbo, desnudo en medio de las gentes, el olor a sobaco en el metro te parece más pútrido, no soportas ni un roce en la calle. Te crees el dueño de todas las desgracias y estás dispuesto a defenderlas con tu carota de flor marchita en jarro de falsa porcelana. Ya sé que puedo parecer aburrido, pero en serio la ausencia ahora me robó, me secuestró, es un tanto cobarde, te toma por la espalda y ¡zaz!, ya no puedes zafarte por más que en el momento trates de patalear, rasguñar, jalar pelo con todo y cuero. Ausencia de mí y mis esperanzas, porque así como me lees, en algún momento tuve anhelillos, algunos motivados por la que no se debe nombrar porque se apesta la cosa (pinche Magos), pero bueno, soy un triste tarado, tonto por dejarme ir tanto y dejar tanto en esas cosas, ¡diaaag!, debo procurarme más la borrachera, porque luego la cruda está cabrona, sólo mírame.

Es entonces cuando te digo que ni modo, la ausencia me tomó de los meros pelos y me llevó, no tenía ganas de nada, acorralado en mi cuarto, porque sabrás que vivo en un cuarto, a oscuras, creyendo que las cuatro paredes me devoraban, que se iba haciendo más pequeñito el espacio, y mi ojo se cerraba más, como que el nervio lo jalaba; yo namàs sentía cómo se me apretujaba, entonces era cuando sentía el merito odio en mi cuerpo… pero nada de asustarse, traté de dormir, me faltaba el aire eso sí, también sentía que me aventaba varios costales de cemento en el pecho y jadeaba, trataba de tomar aire, pero el aire ya me había tomado y parecía que me quería ahogar…ya mano, ya pa` qué le sigo, esto se está poniendo bien duro, medio azotado, además, igual la sigo viendo en el trabajo, y ni creas que me portó mala cosa, no, yo tranquilo, leve, pus`no se vaya a creer muy verda de dios. Pero ya, te pongo unos saludos, un abrazo del que vuelve pronto y te dejo con una canción que no deja de sonar en mi eme pe tres,

…ya vine de donde andaba, se me concedió volver, a mí se me afiguraba que no te volvería a ver, pareces amapolita cortada en amanecer…. ¡TÙPELE AL ACORDEÓN!

… si por que vengo de lejos me niegas la luz del día, se me hace que a tu esperanza le pasó lo que a la mía…. Por andar en la vagancia perdí un amor que tenía…

¡AJUA MI CHINGÓN!

Abrazo fuerte y sincero.

Hipólito Juárez Saavedra.

P.D. ¿qué opinas querid@? P.D.2 Disculpa mi tono, pero es que nomás no me sale otro, y aplastado en esta silla con otros a mi lado, nomás pienso en mi dolorsh. Perdona que ande de quejumbres...

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